El paso de Rafá reabre en ambos sentidos con tránsito restringido de personas

El paso de Rafá vuelve a operar en ambos sentidos con cupos diarios de salida y entrada de palestinos, pero sigue vetado al tráfico de ayuda humanitaria.

3 minutos

Fotografía de archivo del paso de Rafá, en la frontera entre la Franja de Gaza y Egipto Gehad Hamdy/dpa

Fotografía de archivo del paso de Rafá, en la frontera entre la Franja de Gaza y Egipto Gehad Hamdy/dpa

Comenta

Publicado

3 minutos

El cruce de Rafá, que conecta la Franja de Gaza con Egipto, ha vuelto a abrir este lunes, aunque con fuertes limitaciones y permitiendo únicamente el tránsito de personas, sin autorización para la entrada de camiones con ayuda humanitaria. Esta reapertura se produce en el marco del acuerdo cerrado en octubre entre Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) para poner en práctica la propuesta de Estados Unidos sobre el futuro del enclave palestino.

Según lo pactado, cada día podrán salir de Gaza 150 palestinos, en su mayoría enfermos y heridos, mientras que otras 50 personas tendrán permiso para regresar desde Egipto a la Franja. Sus datos deberán ser comunicados previamente a Israel para que lleve a cabo los correspondientes controles de seguridad.

La agencia estatal egipcia de noticias MENA ha informado de que el primer contingente de palestinos ya ha atravesado el paso y se encuentra dentro de Gaza. La operación está siendo apoyada por la Media Luna Roja Egipcia, que ha desplegado ambulancias hacia un hospital de Jan Yunis con el fin de evacuar a varios pacientes y heridos.

Fuentes de seguridad israelíes citadas por el diario “The Times of Israel” han confirmado igualmente la reapertura, que se produce casi dos años después de su clausura, cuando las tropas israelíes tomaron el control del cruce en mayo de 2024. Desde entonces, solo se permitió una apertura muy limitada para evacuaciones tras el acuerdo de alto el fuego de enero de 2025, que Israel dio por roto dos meses más tarde en el contexto de la ofensiva contra Gaza iniciada tras los ataques del 7 de octubre de 2023.

La reanudación del tránsito llega tras la puesta en marcha el domingo de un programa piloto destinado a verificar el funcionamiento del paso fronterizo. En esta prueba participaron representantes de la Autoridad Palestina y observadores de la Misión de Asistencia Fronteriza de la Unión Europea en el Paso de Rafá (EUBAM), encargados de supervisar sobre el terreno el dispositivo.

La oficina del Coordinador de Actividades Gubernamentales en los Territorios (COGAT), dependiente del Ministerio de Defensa israelí, explicó el domingo que durante la jornada se llevó a cabo un “programa piloto” previo a la reapertura y avanzó que el tránsito de civiles se retomaría de forma efectiva este lunes.

En paralelo, el Ministerio de Sanidad gazatí ha indicado en una breve nota que la evacuación de pacientes se realizará a través del paso de Kerem Salom, situado a unos cuatro kilómetros de Rafá, “a través de los procedimientos previos”. “Por ahora no hay información nueva sobre el traslado de pacientes a través del paso de Rafá”, ha añadido, sin ofrecer más precisiones.

Rafá es el único cruce de la Franja que no conecta con territorio israelí y se considera un punto estratégico para la entrada de suministros básicos destinados a la población palestina, inmersa en una grave crisis humanitaria. La ofensiva israelí y las severas restricciones impuestas a la llegada de ayuda humanitaria tras el ataque a gran escala contra Gaza han agravado aún más la situación.

La reapertura se produce además dos días después de que Israel lanzara su campaña de bombardeos más intensa desde el alto el fuego de octubre, vigente desde el día 10 de ese mes, en la que murieron cerca de 30 personas. Las autoridades israelíes justificaron estos ataques como respuesta a lo que describieron como una violación del alto el fuego por parte de Hamás durante la jornada del viernes.

El movimiento se inscribe igualmente en la implementación del acuerdo de octubre para activar la propuesta de Estados Unidos, que hasta ahora ha contemplado la entrega de todos los rehenes israelíes, tanto vivos como muertos, y una liberación limitada de presos palestinos. El siguiente paso previsto es que las autoridades gazatíes cedan la administración del enclave a un grupo de tecnócratas palestinos.

Este órgano, denominado Comité Nacional para la Administración de Gaza (CNAG), trabajará en coordinación con la Junta de Paz encabezada por el presidente estadounidense, Donald Trump, durante una fase en la que está previsto que Hamás entregue las armas y que las fuerzas israelíes se retiren de la Franja. En ese periodo de transición, una fuerza internacional será la responsable de garantizar la seguridad y el mantenimiento de la paz mientras avanzan las tareas de reconstrucción.