El presidente de la República Checa, Petr Pavel, ha decidido frenar el acceso de Filip Turek, presidente honorario del partido ultraderechista Automovilistas Por Sí Mismos, al cargo de ministro de Exteriores y Medio Ambiente en el futuro Ejecutivo de Andrij Babis, reavivando así el pulso político entre ambos dirigentes.
De acuerdo con la información de Radio Praga Internacional, Babis acudió a una cena protocolaria en el Castillo de Praga, sede oficial de la Presidencia checa, donde abordó con Pavel la composición del nuevo gabinete y, en particular, la inclusión de Turek como uno de los puntos más delicados de la conversación.
El citado medio señala que Pavel rechazó formalmente la propuesta, un movimiento que consolida el veto que la Presidencia checa ya había dejado entrever sobre la figura de Turek, tras hacer públicas las reservas del jefe del Estado respecto a su nombramiento.
La relación entre ambos líderes se mantiene marcada por la tensión. Después de la victoria electoral de Babis, la Oficina del presidente checo le exigió que solucionara sus problemas de conflicto de interés, un asunto que se zanjó cuando el político trasladó las actividades de su conglomerado Agrofert a una estructura independiente para sortear esos conflictos.