El presidente de Irak, Nizar Amedi, ha designado este lunes al empresario Ali al Zaidi como nuevo primer ministro, después de obtener el apoyo del principal bloque político del país, la coalición chií Marco de Coordinación, y tras la retirada de la candidatura del ex jefe de Gobierno Nuri al Maliki (2006-2014) por las intensas presiones de Estados Unidos.
La Presidencia ha indicado en un comunicado que el mandatario iraquí ha “encomendado a Ali al Zaidi, candidato del mayor bloque parlamentario, la formación del nuevo gobierno”, un Ejecutivo que deberá recibir posteriormente el visto bueno del Parlamento.
Marco de Coordinación ha respaldado públicamente este nombramiento y ha elogiado la labor del hasta ahora primer ministro, Mohamed Shia al Sudani, subrayando “su enfoque nacional y responsable para afrontar los desafíos económicos, regionales e internacionales”.
La coalición chií también ha celebrado que tanto Al Maliki como Al Sudani hayan retirado sus aspiraciones, calificando estas decisiones como “responsables e históricas”. En su nota, difundida por la agencia de noticias iraquí Shafaq, ha señalado que “este paso reafirma su compromiso con los intereses nacionales, facilita la superación del estancamiento político y permite al Marco de Coordinación seleccionar un candidato que cumpla con los requisitos necesarios para el cargo de primer ministro y que esté capacitado para afrontar las exigencias y los desafíos de la etapa actual”.
De acuerdo con la cadena Rudaw, Al Zaidi, de 40 años, es licenciado en Derecho y cuenta con formación de posgrado en finanzas y banca. Ha estado al frente del Banco Islámico Al Yanub, una de las entidades financieras más relevantes del país.
Originario de la gobernación de Dhi Qar, en el sureste de Irak, Al Zaidi dirige en la actualidad la Compañía Nacional de Holdings, un influyente grupo de inversión privada. Además, preside el consejo de administración de la Universidad Al Shaab —un centro universitario privado en Bagdad— y es propietario del canal de televisión por satélite Dijlah.
Marco de Coordinación había proclamado en enero a Nuri al Maliki como su candidato a primer ministro, pero las reservas de Washington por sus lazos con Irán terminaron por frustrar su nombramiento.
Desde la invasión estadounidense de 2003, Irak se rige por un reparto de poder que estipula que la Presidencia del Parlamento corresponde a un representante suní, el cargo de primer ministro a un chií y la Jefatura del Estado a un kurdo.
No obstante, este mismo esquema ha desembocado en la última crisis institucional, después de que el Partido Democrático del Kurdistán (PDK) anunciara su retirada indefinida del Parlamento iraquí en protesta por la elección de Nizar Amedi como presidente del país.
Amedi fue elegido por los diputados en una sesión celebrada sin la participación del PDK, que había denunciado previamente “flagrantes errores de procedimiento” en el proceso de designación del jefe del Estado. El actual presidente era el candidato respaldado por la Unión Patriótica del Kurdistán, el histórico rival político del PDK en la región kurda iraquí.