El presidente de Perú admite un error formal en sus citas secretas con un empresario chino

José Jerí admite un "error de forma" en sus citas secretas con un empresario chino, pero niega delitos y justifica los regalos como simples gentilezas.

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El presidente en funciones de Perú, José Jerí Europa Press/Contacto/Mariana Bazo

El presidente en funciones de Perú, José Jerí Europa Press/Contacto/Mariana Bazo

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El presidente en funciones de Perú, José Jerí, ha admitido este miércoles que sus encuentros reservados en un restaurante y en una tienda con el empresario chino Zhihua Yang constituyeron un "error de forma", aunque ha insistido en que "el error no es delito" y que los cuadros y dulces recibidos fueron "una gentileza" que "no tiene que entenderse como ilícito".

"El error es haberme apersonado y generar incertidumbre cuando fui de la manera en que fui al chifa (término que alude a la cocina sino-peruana y, en este caso, a un restaurante especializado en ella). Admito el error y ello ha generado una serie de suspicacias que yo lamento mucho y que admito, pero el error no es delito", ha expuesto durante una comparecencia de tres horas ante el Congreso, donde también ha reconocido la "confusión e intranquilidad" ocasionadas por sus "atuendos" en las citas, en las que apareció con capucha y gafas de sol.

En su defensa, ha sostenido que "cuando alguien quiere hacer algo irregular o algo ilícito, no va con su escolta", como hizo él en dichas reuniones. "Uno va para hacer esas cosas sin su seguridad, si fuese ese el ánimo, que lo descarto", ha remarcado al responder a las preguntas de los legisladores.

"En mi caso, los vídeos demuestran justamente que voy acompañado y que voy con mi escolta, contradiciendo las especulaciones en torno al contenido ilícito o presuntamente ilícito o el tenor de la conversación, en la cual no ha habido nada ilegal y no ha habido nada de favorecimientos respecto al tema de contrataciones (y) licitaciones", ha subrayado.

El jefe de Estado interino ha respondido además por la visita a la tienda de Zhihua, de donde salió con varios cuadros y caramelos. "Yo fui a comprar y no se me permitió poder pagar (...) Es una gentileza que se tuvo hacia mi persona de poder obsequiarme, ya sea el caramelo, o sea, los cuadros", ha explicado, precisando que las obras pictóricas tendrían un valor "entre 100 y 250 soles (25 y 64 euros) aproximadamente".

Jerí ha reiterado que su intención inicial era "pagarlo", pero que 'Johnny', nombre con el que se ha referido todo el tiempo a Zhihua, se negó a cobrarle. "Tuvo una gentileza conmigo, como lo sería, por ejemplo, recibir ese tipo de gestos o atenciones cuando viajo a las regiones, (...) me hacen un pequeño presente y ello no quiere decir que hay un acto subalterno en torno a ello, como que alguien te regale un saco de arroz o te regale algún presente, alguna pequeña estatuilla, alguna pequeña canastilla de frutas".

"No tiene que entenderse como ilícito que las personas, las autoridades o cualquier ciudadano en general tenga un pequeño presente con su autoridad, con su presidente. No pretendamos que se distorsione ello", ha insistido el mandatario.

Respecto al contenido de las reuniones, ha explicado que, en el caso de la visita al restaurante, se trató de "una conversación circunstancial" en la que "se tocó el tema que les interesaba, que es la celebración del día de la amistad Perú-China", negando que se abordaran asuntos vinculados a los negocios de Zhihua o gestiones para reabrir un local suyo clausurado. También ha reiterado, "por veinteava vez", que se le propuso viajar a China "así como en otras ocasiones" y que rechazó la invitación.

Su exposición ante el Parlamento se ha producido después de que, horas antes, se registrara una moción de censura en su contra a raíz de estos encuentros, hechos públicos cuando la prensa peruana difundió a finales de diciembre unas imágenes en las que se le veía llegando en coche oficial a un local cerrado de Zhihua en Lima, fuera de agenda, y entrando de forma discreta con capucha y gafas de sol.

El presidente peruano reconoció haberse visto con este empresario en tres oportunidades en las últimas semanas, pero negó cualquier irregularidad. "Hay un propósito de distorsionar actos comunes como ir a un chifa o ir a comprar a una tienda", denunció.

En una de las visitas al restaurante chino estuvo presente Ji Wu Xiaodong, procesado por tráfico ilegal de madera, extremo sobre el que Jerí afirmó desconocer los antecedentes: "Yo no puedo conocer todas las actividades que realizan los amigos de quien era mi amigo", sostuvo, en referencia a Zhihua.