El presidente de Perú, José Jerí, ha rechazado presentar su dimisión tras el escándalo generado por sus reuniones reservadas con un empresario chino, insistiendo en que no tiene nada que esconder. “No he mentido al país, no hice nada ilícito”, ha defendido, pese a que la normativa le obliga a inscribir este tipo de encuentros.
Jerí ha criticado a quienes, según él, han intentado “distorsionar actos comunes” como acudir a un restaurante chino o hacer compras en un comercio. “Uno renunciaría si tuviera algo que ocultar”, ha afirmado el jefe del Estado, recalcando que ya se ha puesto a disposición de la Fiscalía y del Congreso para aclarar lo sucedido.
Aun así, ha admitido que se reunió en tres ocasiones con Zhihua Yang, un empresario chino con contratos con el Estado. El primer encuentro tuvo lugar en un local de Lima que, ha asegurado, desconocía que estuviera clausurado. “Se está aprovechando la situación para atacar a la investidura presidencial más allá de mi error que ya he reconocido y además afectar el proceso electoral”, ha señalado en una entrevista con Canal N.
En una de esas visitas al restaurante chino también estaba presente Ji Wu Xiaodong, procesado por tráfico ilegal de madera, extremo del que Jerí ha subrayado que no estaba al tanto. “Yo no puedo conocer todas las actividades que realizan los amigos de quien era mi amigo”, ha argumentado en referencia a Zhihua.
Sobre este último, Jerí ha indicado que ha roto toda relación después de comprobar que “viene perjudicando” a la Presidencia. “No puedo considerar que sea una persona que siga siendo mi amigo”, ha manifestado.
A finales de diciembre, varios medios peruanos difundieron imágenes del mandatario acudiendo a un negocio clausurado de Yang en Lima, en una cita fuera de su agenda oficial a la que llegó en coche de uso oficial. En las grabaciones se aprecia a Jerí entrando al establecimiento de forma discreta, con capucha y gafas de sol.
Tras asegurar inicialmente que fue a la tienda a comprar caramelos chinos, Jerí acabó admitiendo que cometió un “error”, que atribuyó a su estilo de hacer política “en las calles”. Además, antes de esa reunión, los registros oficiales muestran que Zhihua acudió al Palacio de Gobierno al menos en tres ocasiones entre diciembre y enero.
Este martes, Alianza para el Progreso, uno de los principales grupos del Congreso y hasta ahora socio de Jerí, exigió su dimisión inmediata “ante la gravedad de los hechos” y “el daño ocasionado” a la institución. No precisó, sin embargo, si respaldará alguna de las mociones de censura que la oposición ya está preparando.
Su eventual destitución sería más sencilla que la de anteriores mandatarios, ya que Jerí ejerce formalmente como presidente encargado tras el cese de Dina Boluarte y mantiene la presidencia del Congreso. En ese escenario, bastaría con cambiar la mesa directiva del Legislativo, integrada por él y tres vicepresidentes.