El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, ha pronosticado una “tarea más difícil” para quien le releve en el cargo, en unas elecciones que comienzan a definirse este domingo y que, según todos los cálculos, requerirán una segunda vuelta. El futuro jefe de Estado deberá afrontar un escenario internacional “más inestable” y “complicado” que el que él se encontró al llegar al Palacio de Belém.
“El próximo presidente se encontrará con un mundo y una Europa en una situación más complicada que la que encontré”, ha reconocido tras intervenir en un acto en Lisboa junto a su homólogo estonio, Alar Karis, que realiza estos días una visita oficial al país.
“El mundo es más imprevisible. Eso hace a la política más difícil, hace más difíciles las decisiones económicas y sociales. Obliga a las personas (...) a tener preocupaciones mayores de las que tenían”, ha apuntado Rebelo de Sousa, que ya ejerció el voto el pasado domingo de forma anticipada debido precisamente a la presencia de Karis.
En la última jornada de campaña antes de la primera vuelta de las presidenciales de este domingo, Rebelo de Sousa ha subrayado que estas “son cada vez más intensas”, con debates “mucho más acalorados” en los que también pesan cuestiones que trascienden las fronteras portuguesas.
Los once aspirantes a la jefatura del Estado agotan las últimas horas de campaña con actos centrales en Lisboa. El socialista António José Seguro, que encabeza los sondeos con el 20% de la intención de voto, ha lanzado este viernes un nuevo mensaje dirigido a los “moderados” y “progresistas” de Portugal. “Se gana con votos, no con encuestas”, ha advertido ante sus simpatizantes.
“No hay, en el campo progresista, ningún candidato que esté en condiciones de pasar”, ha remarcado Seguro, un día después de que Jorge Pinto, uno de los candidatos situados a la izquierda de los socialistas, dejara libertad a sus votantes para apoyar a otra opción si consideran que tiene más opciones reales de imponerse.
La ciudadanía está llamada a las urnas este domingo para escoger presidente en una de las contiendas más reñidas de las últimas décadas. Por primera vez desde 1986, los analistas dan por hecha una segunda vuelta, fijada para el 8 de febrero.
Junto a Seguro, también figuran con opciones de pasar al balotaje el líder de la ultraderecha, André Ventura, el liberal Joao Cotrim de Figueiredo y la propuesta del bloque conservador, Luís Marques Mendes.