El presidente de Yibuti consolida su poder tras otra victoria arrolladora en las elecciones del viernes

Ismail Omar Guelleh logra otra victoria abrumadora en Yibuti y refuerza un poder casi incontestado que mantiene desde 1999 en el estratégico país africano.

2 minutos

El presidente de Yibuti, Ismail Omar Guelleh, vota en las elecciones presidenciales a 10 de abril de 2026 PRESIDENCIA DE YIBUTI

Publicado

2 minutos

El presidente de Yibuti, Ismail Omar Guelleh, se ha impuesto de nuevo en las elecciones celebradas el pasado viernes, frente a una oposición meramente simbólica, lo que le permitirá prolongar un mandato que ejerce sin apenas contestación desde 1999 en este país del Cuerno de África.

Según los resultados difundidos por el Ministerio del Interior, Guelleh, de 78 años, ha logrado un 97,81 por ciento de las papeletas, mientras que su único contrincante, Mohamed Farah Samatar, se ha quedado en un 2,19 por ciento, con una participación final del 80,3 por ciento del censo.

“Reelegido”, ha publicado el presidente yibutiense en redes sociales durante la pasada noche, coincidiendo con la difusión de los primeros datos provisionales. El resultado culmina su estrategia para permanecer en el cargo sin límite temporal, facilitada por la aprobación de una enmienda constitucional que suprimió la restricción de mandatos vinculada a la edad.

En los anteriores comicios presidenciales, celebrados en abril de 2021, Guelleh ya se aseguró una victoria aplastante con más del 97 por ciento de los sufragios frente a una oposición prácticamente ausente. Su alianza política, la Unión por la Mayoría Presidencial (UMP), mantiene además un control hegemónico en el Parlamento.

El actual jefe de Estado llegó al poder tras ser designado sucesor por su tío, el dictador Hasán Guled Aptidon, quien dirigió el país desde la independencia de Francia en 1977. Desde entonces, Guelleh ha vencido en todas las citas electorales celebradas en Yibuti, comicios frecuentemente marcados por el boicot de sus detractores.

El escenario se repitió en 2016, cuando el mandatario se impuso en primera vuelta con más del 85 por ciento de los votos, pese a concurrir otros seis aspirantes, entre ellos varios opositores. Tras aquella elección, la coalición opositora Unión para la Salvación Nacional (USN) denunció la falta de transparencia del proceso y diversas irregularidades.

En la actualidad, Yibuti mantiene una posición geopolítica clave en una zona especialmente inestable gracias a su acuerdo de cooperación militar con Francia. El país alberga una parte significativa de las tropas francesas replegadas recientemente del Sahel, tras el deterioro de las relaciones con las juntas militares que gobiernan Burkina Faso, Malí y Níger.