El presidente electo de Portugal, António José Seguro, ha vuelto a imponerse este domingo en la votación celebrada en los tres municipios que solicitaron posponer las elecciones presidenciales por los graves daños causados por el temporal de lluvias, que ha dejado miles de damnificados y alrededor de una quincena de víctimas mortales.
Aunque el resultado de los comicios ya había quedado resuelto el pasado día 8 en la segunda vuelta, miles de portugueses han decidido acudir de nuevo a las urnas, al considerar que se trata de un “deber cívico” de los ciudadanos, tal y como explicaron algunos votantes que se acercaron a su colegio electoral en el municipio de Alcácer do Sal, uno de los más afectados por las inundaciones.
En esta localidad del distrito de Setúbal, de tamaño reducido, la abstención ha alcanzado el 71%, claramente por encima de la media nacional, situada en torno al 50%. Seguro ha vuelto a ser la opción preferida por los electores, con el 79,1% de los sufragios, mientras que el aspirante de la ultraderecha portuguesa, André Ventura, ha obtenido el 20,8% de las papeletas emitidas.
En las otras dos poblaciones que reclamaron el aplazamiento de las elecciones se ha reproducido un escenario muy similar. El candidato socialista se impuso con el 72,6% de los votos en Arruda dos Vinhos, en el distrito de Lisboa, donde la abstención se acercó al 70%; y volvió a ganar en Golegã, en el distrito de Santarém, con el 69% de los apoyos y una participación igualmente reducida, marcada por una abstención del 66%.
En total, han sido ocho los municipios donde se han pospuesto las elecciones a causa del impacto de las tormentas Kristin, Leonardo y Marta, que han golpeado con especial intensidad las regiones Centro, Lisboa y Valle del Tajo y Alentejo. A día de hoy, sigue vigente el estado de catástrofe en 68 localidades afectadas por este episodio de lluvias extremas.