El presidente de Líbano, Joseph Aoun, ha asegurado este viernes en un mensaje dirigido a la nación que no aceptará ningún acuerdo para poner fin al conflicto entre el partido-milicia chií Hezbolá e Israel que suponga la entrega de parte de su territorio o una merma de la soberanía del país.
“No habrá ningún acuerdo que vulnere los derechos nacionales, menoscabe la dignidad de nuestro pueblo o ceda ni un ápice de territorio nacional”, ha manifestado el jefe del Estado, subrayando además que Líbano ha dejado de ser el “peón en el juego de nadie” para convertirse en un país con su “propia capacidad” de tomar decisiones.
Aoun ha explicado que el país se enfrenta a una “nueva etapa”. “Es una etapa de transición: de trabajar por un alto el fuego a trabajar por acuerdos permanentes que preserven los derechos de nuestro pueblo, la unidad de nuestra tierra y la soberanía de nuestra nación”, ha indicado durante su intervención.
El mandatario ha remarcado que la prioridad de Beirut pasa por “detener la agresión israelí”, conseguir la retirada de las tropas israelíes y asegurar el retorno tanto de los prisioneros como de los desplazados “con seguridad, libertad y dignidad”.
En esta línea, ha recalcado que las conversaciones “no son ni una debilidad ni una retirada ni una concesión” por parte de Líbano. “Es una decisión que nace de la firme convicción de nuestros derechos, de nuestra preocupación por nuestro pueblo y de nuestra responsabilidad de proteger nuestra patria por todos los medios”, ha señalado.
Aoun ha reiterado que el diálogo “no significan ni significarán jamás el abandono” de los derechos de Líbano, “la renuncia” a sus principios o la “vulneración” de su soberanía. “No permitiré que muera un solo libanés más, ni permitiré que continúe el derramamiento de sangre de mi pueblo por la influencia de otros o los cálculos de potencias cercanas y lejanas”, ha añadido.
Sus declaraciones llegan pocas horas después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmara que su país “no ha terminado todavía el trabajo” en Líbano, pese al alto el fuego de diez días pactado la víspera entre las partes con la mediación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Las futuras negociaciones abordarán la presencia de fuerzas israelíes en el sur de Líbano, el retorno de los presos libaneses y el complejo proceso de desarme de Hezbolá, que mantiene su negativa a entregar las armas mientras el Ejército israelí no se retire por completo del territorio libanés.
Desde el pasado 2 de marzo, casi 2.300 personas han perdido la vida y más de 7.500 han resultado heridas como consecuencia de los ataques de Israel sobre Líbano, iniciados después de que Hezbolá reanudara el lanzamiento de proyectiles contra territorio israelí en respuesta a la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán.