El primer ministro interino de Bulgaria, Andrei Giurov, ha asegurado este lunes que el Ejecutivo “tomará medidas para frenar la compra de votos” de cara a los comicios previstos para este domingo, que serán las octavas elecciones celebradas en el país en apenas cinco años.
Giurov ha subrayado que “las elecciones en Bulgaria no están a la venta” y ha reiterado que hará todo lo posible para impedir “injerencias” que perviertan el proceso electoral, según ha explicado en una entrevista concedida al diario estadounidense 'Politico'.
“Por primera vez, queremos proteger las elecciones y no gestionarlas”, ha señalado, remarcando que su actitud ante la cita con las urnas es “neutral”. “La gente puede ver así que estamos protegiendo este proceso electoral”, ha añadido, advirtiendo además de que ahora “en vez de manipular votos se puede directamente comprar miles de votos con una sola acción”.
En las últimas semanas, las fuerzas de seguridad búlgaras han arrestado a más de 200 personas en el marco de una operación a escala nacional contra la compra de votos y presuntas prácticas de coacción, incluidas aquellas ligadas a programas de apoyo social, como subvenciones para la calefacción y comidas calientes destinadas a colectivos vulnerables.
El primer ministro interino también ha cargado contra las coaliciones de Gobierno que han gobernado en etapas anteriores. “Buscan ejercer el poder en lugar de reformar el sistema”, algo que “beneficia a unos pocos dentro de los círculos políticos, no a la sociedad en su conjunto”, ha criticado. “Mientras no se aborden esas quejas subyacentes, Bulgaria corre el riesgo de quedar atrapada en un ciclo de inestabilidad política y desinterés electoral”, ha advertido.
Pese a este escenario de bloqueo institucional, Giurov ha insistido en que el país sigue siendo un socio “fiable” en el que “se puede confirmar” dentro de las alianzas occidentales a las que pertenece, como la OTAN, y un aliado “estratégico” en materia de seguridad en áreas sensibles como el mar Negro.
De acuerdo con los sondeos de intención de voto, el recién creado partido Progresista de Bulgaria, liderado por el expresidente Rumen Radev, parte como favorito para las elecciones, situándose por delante del antiguo primer ministro de centro-derecha Boiko Borisov.
Giurov asumió el cargo el pasado mes de febrero con el compromiso de organizar unas “elecciones justas” el 19 de abril, las octavas desde 2021, después de que las multitudinarias protestas registradas a finales del año pasado provocaran la caída del gabinete de Rosen Zheliazkov.