El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, ha admitido este jueves que no conoce los detalles del preacuerdo anunciado el día anterior por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, relativo a un “futuro acuerdo” sobre el territorio autónomo danés.
“En cuanto al acuerdo del que se ha estado hablando, tampoco sé qué tiene en concreto”, ha declarado en rueda de prensa, subrayando la labor del grupo de trabajo de alto nivel que “trabaja en una solución en ambas partes”, y recordando que en Groenlandia existen “ciertas líneas rojas” innegociables, como la soberanía y la integridad territorial.
Nielsen ha explicado que su Ejecutivo está preparado para colaborar en distintos ámbitos siempre que se mantenga el respeto mutuo, pero ha recalcado que “solo Groenlandia y el Reino de Dinamarca tienen el mandato de llegar a acuerdos sobre Groenlandia y el Reino de Dinamarca”. “Sin nosotros, eso no va a suceder”, ha remachado.
“Como he dicho, estamos dispuestos a discutir muchos temas y a negociar una mejor cooperación y más, pero la soberanía es una línea roja. Nuestra integridad, nuestras fronteras y el Derecho Internacional son definitivamente una línea roja que no queremos que nadie cruce”, ha reiterado el dirigente groenlandés.
Preguntado por si Groenlandia está ahora libre de la amenaza de Trump de anexionarse la isla ártica, ha admitido que “hasta ayer” no podían “descartar nada” porque “la voluntad de poseer” este territorio “seguía formando parte de la retórica de ayer”.
Aun así, ha insistido en que continúan defendiendo “el diálogo respetuoso a través de los canales adecuados”. “Creo que esa es también la intención ahora de las demás partes, y me alegro por ello”, ha manifestado durante su comparecencia ante los medios.
Nielsen ha reiterado su disposición a reforzar una “asociación sólida” cimentada en “el respeto mutuo”, en el marco de la OTAN y del acuerdo de defensa con Estados Unidos, con la meta de que la cooperación sea “mucho más fuerte”. “Queremos una relación respetuosa y pacífica, y un aliado sólido para dentro de muchos años”, ha señalado, reprochando al mismo tiempo la retórica procedente de Washington.
“Hablar de adquirir Groenlandia es, por supuesto, inaceptable. (...) Esperamos y seguimos trabajando para que se mantenga un buen diálogo que nos permita tener una colaboración basada en el respeto mutuo”, ha profundizado.
En cualquier caso, ha apuntado que es posible mantener una relación constructiva si se respetan “las líneas rojas” ya fijadas. “Pero, por supuesto, es difícil cuando cada noche escuchas amenazas”, ha lamentado.
En esta línea, ha anticipado que será “una relación tensa”, aunque ha puesto por delante su voluntad de diálogo sobre “cualquier tema”. Ha recalcado que, si algún país pretende explotar los recursos minerales de la isla, deberá ajustarse a su marco legal y a sus “estrictos estándares ambientales”, porque “es parte” de su cultura.
Sus palabras se producen después de que Trump anunciara que había acordado con Rutte un “marco para un futuro acuerdo” sobre Groenlandia y que, a partir de este “entendimiento” alcanzado, renunciará a aplicar los aranceles previstos para varios países europeos, cuya entrada en vigor estaba fijada para el 1 de febrero.
Aunque no han trascendido más detalles del pacto entre Trump y Rutte, el dirigente de la OTAN ha asegurado que la soberanía danesa de Groenlandia “no fue abordada” en su reunión con el mandatario estadounidense. Esta versión ha sido confirmada por la portavoz de la OTAN, Allison Hart, quien ha incidido en declaraciones a Europa Press en que Rutte no planteó “ningún compromiso respecto a la soberanía” de Groenlandia.