El primer ministro de Líbano retrasa su viaje a la ONU para encarar la crisis política y de seguridad

Nawaf Salam aplaza su viaje a la ONU para gestionar desde Beirut la grave crisis interna desatada por la ofensiva israelí y la tensión con Hezbolá.

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Imagen de archivo de un ataque israelí en Beirut (Líbano) Europa Press/Contacto/Bilal Jawich

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El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, ha decidido posponer su desplazamiento a la sede de Naciones Unidas en Nueva York (Estados Unidos) con el objetivo de gestionar directamente en Beirut la grave crisis de gobierno que atraviesa el país, desencadenada por dos factores estrechamente relacionados: la guerra de Irán y la intensificación de la ofensiva israelí en el sur del territorio libanés.

“En vista de las actuales condiciones internas, y con el fin de cumplir plenamente con mi deber de preservar la seguridad de los libaneses y su unidad, he decidido posponer mi viaje a las Naciones Unidas y a los Estados Unidos, para seguir el trabajo del gobierno desde Beirut”, ha indicado Salam.

El escenario interno se ha deteriorado hasta un punto especialmente delicado tras la reanudación de los choques entre las milicias del partido chií Hezbolá y el Ejército israelí. Los bombardeos de Israel causaron este miércoles más de 300 muertos en Líbano, al tiempo que las tropas terrestres continuaban su avance en la incursión sobre el sur del país.

Hezbolá rechaza frontalmente las iniciativas para su desarme planteadas por el propio Ejecutivo libanés, en línea con las exigencias de Israel, y una parte significativa de la ciudadanía respalda esta posición. Esa sintonía se ha puesto de manifiesto en una multitudinaria concentración celebrada este sábado en el centro de Beirut.

En la capital, centenares de manifestantes, portando la característica bandera amarilla de Hezbolá, han mostrado su rechazo a la postura del Gobierno y a las conversaciones previstas para la próxima semana entre representantes libaneses e israelíes, orientadas a tratar de encauzar la crisis. El diario “L'Orient le Jour” detalla que durante la marcha también se han escuchado consignas contra el primer ministro Salam, al que han tildado de “sionista”.

Ante este clima de máxima tensión, el presidente de Líbano, Joseph Aoun, ha convocado este sábado una reunión urgente con la cúpula de seguridad del país. Paralelamente, el Ministerio del Interior ha comunicado la puesta en marcha de “medidas para mantener la seguridad y el orden en la ciudad”, con el objetivo de evitar un mayor descontrol en las calles de Beirut.