El primer ministro de Perú defiende la compra de los F-16 tras la primera moción de censura contra Balcázar

El primer ministro peruano respalda la compra de F-16 y se abre una crisis política con dimisiones y una moción de censura contra el presidente Balcázar.

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El presidente de Perú, José María Balcázar. Europa Press/Contacto/El Comercio

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El primer ministro de Perú, Luis Enrique Arroyo Sánchez, ha salido en defensa del acuerdo para la adquisición de cazas F-16 para la Fuerza Aérea, después de que el presidente, José María Balcázar, ordenara frenar la operación. Esta decisión del mandatario ha desembocado en la dimisión de los titulares de Defensa y Exteriores y en una nueva sacudida institucional, con la primera propuesta formal de moción de censura ya en trámite.

En un comunicado oficial, Arroyo ha recordado que “El proceso de contratación para la adquisición de aviones F-16 (...) obedecen a compromisos preestablecidos que atañen a la defensa nacional y que exige el respeto a la figura presidencial, que además es el jefe supremo de las Fuerzas Armadas”.

El jefe de gabinete ha subrayado que corresponde al Ejecutivo “cumplir y hacer cumplir los acuerdos” y ha advertido de que, si se incumplen, el país no solo afrontaría “penalidades onerosas”, sino también un serio daño reputacional a nivel internacional.

Arroyo ha recalcado además que esta operación de compra es “importante” porque permitirá reforzar y modernizar la flota aérea de las Fuerzas Armadas. “Esta decisión es de naturaleza estratégica”, ha insistido.

El contrato para la adquisición de una veintena de F-16 al fabricante estadounidense Lockheed Martin ha detonado una nueva crisis política en Perú, en un contexto en el que las instituciones vuelven a estar bajo escrutinio público por la incertidumbre en torno a los resultados de la primera vuelta electoral.

La controversia se desató cuando el presidente Balcázar anunció que la compra quedaba suspendida y que sería el nuevo gobierno que surja tras la segunda vuelta del 7 de junio quien decidiría si seguir adelante. Esa marcha atrás provocó la renuncia del ministro de Defensa, Carlos Díaz, y del canciller, Hugo de Zela Martínes.

Pese a ello, el Ministerio de Economía ha confirmado en las últimas horas que ya se ha realizado un primer desembolso de 462 millones de dólares (unos 395 millones de euros) por las veinte aeronaves de combate, cuya entrega a Perú está prevista entre 2029 y 2030, según explicó el embajador de Estados Unidos en Lima, Bernie Navarro.

CRISIS INTERNA Y PRIMERA PROPUESTA DE CENSURA

Este choque por la compra de los F-16 ha agudizado las tensiones dentro de un gabinete ya muy erosionado, que ha visto pasar a dos primeros ministros en apenas dos meses y cuya conformación estuvo marcada por el giro de última hora de Balcázar al nombrar a Denisse Miralles, después de haber anunciado previamente a Hernando de Soto.

La oposición ha aprovechado el episodio para redoblar la presión sobre el presidente. Desde la bancada de Acción Popular se ha planteado una moción de censura contra Balcázar. “Se ha puesto gravemente en riesgo la seguridad nacional”, ha denunciado su promotor, el también tercer vicepresidente del Congreso, Ilich López.

López ha cuestionado abiertamente el liderazgo del mandatario. “Claramente acá él no está tomando las decisiones, menos las correctas (...) El presidente Balcázar tiene que explicar muchas cosas al país; tiene que decir quiénes lo están asesorando y qué tipo de decisiones están tomando, porque estas posiciones erráticas generan más incertidumbre”, ha señalado.

El congresista ha explicado que ya se están recogiendo las 33 firmas necesarias para que la moción de censura pueda ser debatida en el pleno. “Ya hay varios que han firmado”, ha asegurado.

Sin embargo, no toda la oposición respalda esta iniciativa. La ganadora de la primera vuelta, la líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, considera que “una moción de censura alimentaría más la inestabilidad” y que es momento de “poner paños fríos” al conflicto político.

Pese a ello, Fujimori ha dejado entrever que el cambio de postura de Balcázar podría deberse a presiones de su entorno más cercano. “Debería reflexionar sobre lo que significan estos compromisos y la importancia de sus declaraciones”, le ha reprochado.