El primer ministro libanés busca evitar el choque con Hezbolá pero afirma que no se dejará intimidar

Nawaf Salam evita el choque directo con Hezbolá, exige su desarme y respalda negociaciones con Israel y el refuerzo del Ejército libanés.

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El presidente de Francia, Emmanuel Macron, recibe al primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, este martes 21 de abril en el Palacio del Elíseo Europa Press/Contacto/Michtof

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El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, ha manifestado este martes que “prefiere evitar un enfrentamiento directo” con el partido-milicia chií Hezbolá, aunque ha advertido que tampoco “se dejará intimidar”, en referencia a las recientes decisiones del Ejecutivo libanés que ratifican la ilegalidad de las actividades armadas del grupo y reclaman su desarme.

En una comparecencia conjunta en París con el presidente francés, Emmanuel Macron, Salam ha insistido en que la estabilidad del país pasa necesariamente por el desmantelamiento del brazo armado de Hezbolá, si bien reitera su voluntad de esquivar una confrontación abierta.

“La prioridad absoluta es que Hezbolá sea desarmado, pero no podemos tener estabilidad completa sin que Israel retire a sus tropas”, ha subrayado, según ha informado la Presidencia del Consejo de Ministros libanés en redes sociales.

El jefe de Gobierno ha aplaudido igualmente la iniciativa del presidente de su país, Joseph Aoun, de iniciar negociaciones directas con Israel con el objetivo de alcanzar un acuerdo de paz. “Continuaremos por este camino, desde nuestra convicción de que la diplomacia no es una señal de debilidad, sino una opción responsable que busca no dejar ningún camino inexplorado para recuperar la soberanía de nuestro país y proteger a su pueblo”, ha declarado.

En la misma línea, Macron ha reclamado “la retirada israelí del territorio libanés (y) el desarme de Hezbolá por parte del Líbano”, y dentro de la vía diplomática ha instado a lograr “un acuerdo político entre Israel y el Líbano que garantice la seguridad de ambos países, respete la integridad territorial del Líbano y siente las bases para la normalización de sus relaciones”, según ha difundido en redes.

“Esto implica que Hezbolá, que cometió un grave error estratégico al arrastrar al Líbano a una guerra que no eligió, debe cesar sus ataques contra Israel e intentar usurpar las prerrogativas del Estado”, ha aseverado el mandatario francés.

Apoyo al refuerzo del Ejército libanés

Ambos dirigentes han coincidido en la necesidad de profundizar en las conversaciones y organizar una conferencia internacional destinada a respaldar al Ejército libanés, con el fin de que pueda asumir el monopolio de las armas actualmente en manos de Hezbolá y, al mismo tiempo, hacer frente a los daños causados en infraestructuras por la ofensiva israelí. Macron ha defendido esta reconstrucción como un elemento clave para encauzar la resolución del conflicto.

Salam ha defendido que “fortalecer las capacidades del Ejército y las fuerzas de seguridad constituye una condición esencial para restaurar la autoridad del Estado y garantizar el monopolio de las armas en sus manos en todo el territorio libanés”.

“Esto también requiere fortalecer nuestras instituciones, y por lo tanto, continuar implementando el programa de reformas al que se ha comprometido mi Gobierno”, ha agregado el primer ministro.

Por otro lado, ambos líderes han expresado su rechazo a que concluya el mandato de la Fuerza Interina de la ONU para Líbano (FINUL), cuya misión termina a finales de este año, sin que se haya definido aún qué actor podría asumir la responsabilidad posteriormente.

La cuestión ha ocupado un lugar central en la agenda de reuniones de Salam este martes, entre ellas la mantenida con el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares. Tras el encuentro, Albares ha sugerido que la Unión Europea podría desempeñar algún tipo de papel en la misión que, a juicio de España, debería reemplazar a la FINUL una vez expire su mandato.