Reza Pahlaví, primogénito del último sah de Persia, Mohammad Reza Pahlaví, ha instado este domingo a los miembros de las distintas fuerzas de seguridad de Irán a “ponerse del lado del pueblo”, en plena ola de protestas que desde hace semanas sacuden las principales ciudades del país. Estas movilizaciones se han saldado ya con al menos 500 fallecidos por la represión de las autoridades, aunque algunas organizaciones de Derechos Humanos elevan la cifra a varios miles de muertos.
“Los empleados de las instituciones estatales, así como los miembros de las Fuerzas Armadas y de seguridad, tienen una opción: ponerse del lado del pueblo y convertirse en aliados de la nación, o elegir la complicidad con los asesinos del pueblo y soportar la vergüenza y la condena eternas de la nación”, ha manifestado en un vídeo difundido en su cuenta de la red social X, en el que ha anunciado una “nueva fase del levantamiento nacional para derrocar” al régimen de los ayatolás.
En un mensaje dirigido a “(sus) valientes compatriotas”, Pahlaví —de 65 años y residente en Estados Unidos desde hace más de cuatro décadas— ha considerado “objetivos legítimos” a “todas” las instituciones y organismos “responsables de la propaganda del régimen y de cortar las comunicaciones”.
Además, ha reclamado a “todas” las representaciones diplomáticas de Irán en el exterior que retiren la “vergonzosa bandera” de la República Islámica y que en su lugar coloquen el estandarte previo a la Revolución de 1979. “Todas las embajadas y consulados iraníes pertenecen al pueblo iraní”, ha sostenido, justificando su alocución en la “abrumadora respuesta a las recientes convocatorias y el mandato público” que, afirma, ha “recibido” de los iraníes.
“Estamos a punto de recuperar nuestro querido Irán de manos de la República Islámica. (El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí) Jamenei y su régimen ya han sufrido varios golpes duros de vuestra mano, y no debemos permitirles ni un momento para recuperarse. El régimen se enfrenta a una grave escasez de fuerzas represivas; el aumento de los disparos contra el pueblo no es una señal de fuerza, sino de miedo, miedo al colapso y a una caída acelerada”, ha afirmado, antes de asegurar que “no permitiremos que estos criminales derramen más sangre de nuestros jóvenes. No les daremos esa oportunidad. No retrocederemos”.
El heredero al trono persa ha reiterado que “la libertad de Irán está cerca” y ha subrayado que “no estamos solos” porque “el apoyo internacional llegará pronto”. “Recuperaremos nuestro amado Irán de manos de la República Islámica, y las celebraciones de la libertad y la victoria llenarán cada rincón de nuestro país”, ha concluido.
Según el último recuento de la ONG HRANA, con sede en Estados Unidos, al menos 544 personas han perdido la vida en Irán en el contexto de las protestas contra el Gobierno y más de 10.600 han sido detenidas desde que comenzaron a finales del pasado diciembre. Entre los fallecidos figuran 47 integrantes de las fuerzas de seguridad, un fiscal, 483 manifestantes, ocho menores de edad y cinco civiles que no participaban en las movilizaciones.