El Partido Democrático del Kurdistán (PDK), considerado la fuerza política predominante en la región semiautónoma del Kurdistán iraquí, ha comunicado este domingo que abandona por tiempo indefinido su participación en el Parlamento de Irak, en señal de protesta por la elección, la semana pasada, del presidente del país, Nizar Amedi.
Amedi fue designado el pasado domingo por los diputados iraquíes en una última votación que también fue boicoteada por el PDK, formación que ya había denunciado con anterioridad "flagrantes errores de procedimiento" en el proceso para nombrar al jefe del Estado, cargo que, en virtud del pacto de reparto de poder entre suníes, chiíes y kurdos, recae tradicionalmente en un representante de la comunidad kurda de Irak.
Conviene recordar que Amedi, de 58 años, fue presentado como candidato por la Unión Patriótica del Kurdistán, el histórico adversario político del PDK dentro del espectro kurdo iraquí.
"Siguiendo las directrices y la guía de nuestra dirección, hemos decidido boicotear las sesiones del Consejo de Representantes hasta nuevo aviso", ha señalado este domingo el partido en un comunicado en el que vuelve a denunciar "las claras violaciones de la Constitución y las leyes presenciadas" en la cámara durante la votación celebrada la semana pasada.
El PDK ya había dejado claro anteriormente que no tenía intención alguna de reconocer al nuevo jefe del Estado y ahora insiste en "que la protección de los derechos constitucionales del pueblo del Kurdistán y la preservación de la legitimidad del proceso político tienen prioridad sobre cualquier otra consideración o interés".