El proceso contra Duterte en el TPI arrancaría a finales de 2026 o comienzos de 2027

El TPI prevé que el juicio contra Rodrigo Duterte por crímenes de lesa humanidad pueda iniciarse entre finales de 2026 y principios de 2027.

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Imagen de archivo de la sede del Tribunal Penal Internacional (TPI). Europa Press/Contacto/Shao Haijun

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El proceso judicial contra el expresidente filipino Rodrigo Duterte ante el Tribunal Penal Internacional (TPI), en el que deberá responder por los cargos de crímenes de lesa humanidad que pesan sobre él, podría arrancar hacia finales de 2026 o, como muy tarde, a inicios de 2027.

Así lo ha explicado Kristina Conti, abogada de la corte, quien ha señalado que, una vez completados todos los trámites previos, el plazo para la apertura del juicio podría extenderse entre ocho meses y un año, lo que sitúa el próximo mes de octubre como la primera fecha razonable para su inicio.

En declaraciones al canal de televisión filipino GMA, la letrada ha indicado que la defensa de Duterte, dirigida por Nicholas Kaufman, contempla un horizonte temporal muy parecido. “Si se confirman los cargos, tendremos que ir a juicio, y es probable que este tenga lugar a principios de 2027”, apuntó Kaufman antes de que el TPI confirmara los cargos este jueves.

De acuerdo con el TPI, existen indicios “significativos” de que Duterte sería “responsable de cometer crímenes de lesa humanidad en el marco de la 'guerra contra las drogas', lo que incluye delitos de asesinato y de intento de asesinato” en aplicación del artículo 7 del Estatuto de Roma, el tratado constitutivo del tribunal. “Estos delitos fueron cometidos como parte de un ataque sistemático a la población civil en el territorio filipino entre noviembre de 2011 y 2019”, ha precisado el TPI en referencia a una parte de su etapa como jefe de Estado.

Duterte permanece bajo custodia en la ciudad neerlandesa de La Haya desde marzo de 2025. Fue puesto a disposición del TPI en marzo de 2025 por las autoridades de Filipinas, bajo el mandato de Ferdinand Marcos Jr, perteneciente a una familia antes cercana al exdirigente, que ordenaron su arresto en cumplimiento de la orden emitida por la corte. Pese a ello, su captura y posterior entrega siguen generando controversia en el país, donde mantiene un núcleo duro de simpatizantes, mientras su hija, Sara Duterte, ha formalizado su candidatura a las próximas elecciones presidenciales previstas para 2028.