El responsable de DDHH de la ONU acusa al ICE de deshumanizar y “demonizar” a migrantes y refugiados

Volker Turk acusa al ICE de deshumanizar a migrantes, denuncia muertes bajo custodia y represalias contra manifestantes en operaciones en Estados Unidos.

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Un agente del ICE en Minneapolis (Minnesota) Europa Press/Contacto/Katie G. Nelson

Un agente del ICE en Minneapolis (Minnesota) Europa Press/Contacto/Katie G. Nelson

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El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha denunciado este viernes que las prácticas de los agentes federales del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos proyectan una narrativa de “deshumanización” que perjudica a migrantes y refugiados, y que además se ejecutan con graves carencias legales.

En su intervención, Turk sostiene que el ICE ha convertido el abuso en “una rutina” y censura la dureza de su reacción frente a los manifestantes. Reprueba especialmente sus “detenciones arbitrarias” y reclama una investigación sobre “el preocupante aumento del número de muertes bajo custodia” al recordar que “el año pasado hubo informaciones sobre al menos 30 muertes de este tipo, y en lo que va de año han sido constatadas otras seis más”.

“Demonizar a los migrantes y refugiados colectivamente como criminales, amenazas o cargas para la sociedad, basándose en su origen, nacionalidad o estatus migratorio, es inhumano, incorrecto y va en contra de la esencia misma y los cimientos de ese país”, ha afirmado Turk.

Las polémicas actuaciones del ICE, acumuladas durante años, han alcanzado un punto crítico bajo la segunda Administración Trump, especialmente desde su reciente despliegue en Minneapolis, una ciudad con una numerosa comunidad migrante, con presencia destacada de somalíes.

La muerte a tiros de Renee Good a manos de un agente federal y la difusión de la imagen del pequeño Liam Ramos subiendo a un vehículo mientras los agentes perseguían a su padre han avivado las protestas. La Administración ha atribuido estas movilizaciones a alborotadores de izquierda, supuestamente respaldados de forma tácita por las autoridades demócratas de la ciudad y del estado de Minnesota.

Según la descripción de Turk, la operación se desarrolla de tal forma que “los individuos están siendo vigilados y detenidos, a veces con violencia, en hospitales, iglesias, mercados, colegios e incluso dentro de sus propios domicilios, a veces solo bajo la mera sospecha de que son migrantes indocumentados”.

Para el Alto Comisionado, este enfoque maximalista desemboca en detenciones arbitrarias e ilegales y en decisiones de expulsión erróneas, en gran medida porque “no existen suficientes evaluaciones individuales” sobre la situación de cada persona. Añade que los afectados “a menudo carecen de acceso oportuno a asistencia jurídica y a medios efectivos para impugnar su detención, así como las decisiones sobre su expulsión”.

El jefe de Derechos Humanos de la ONU también ha reprobado las represalias de los agentes federales contra quienes se manifiestan en contra de sus operativos. Sin citar de forma directa el caso de Good, lamenta que “quienes se atreven a alzar la voz o protestan en paz contra estas torpes operaciones acaban vilipendiados y amenazados por los agentes, y de vez en cuando sometidos a una violencia arbitraria”.

Turk vuelve a aludir indirectamente a la muerte de Good al recordar que, conforme al Derecho Internacional, el empleo deliberado de fuerza letal solo puede aceptarse como último recurso frente a una persona que suponga “una amenaza inminente para la vida”.

La Administración Trump sostiene que la mujer intentó atropellar con su coche al agente que la abatió el 7 de enero. Sin embargo, la oposición demócrata y organizaciones como Human Rights Watch (HRW) aseguran que las grabaciones del suceso muestran que se estaba alejando del agente y que su fallecimiento fue un “asesinato injustificado”.

“Abusos por sistema” y erosión del Estado de derecho

En su valoración general, Turk se ha declarado “asombrado” de que “el abuso y la denigración de los migrantes y los refugiados se ha convertido en una rutina”, antes de preguntarse “donde está la preocupación por su dignidad y por la humanidad que compartimos”.

El Alto Comisionado considera imprescindible que las actuaciones del ICE se ajusten estrictamente al principio de debido proceso. De lo contrario, advierte, “la confianza pública se verá erosionada; la seguridad jurídica, reducida y la legitimidad institucional, debilitada”.

“Exhorto a la Administración a poner fin a las prácticas que están destrozando familias”, ha concluido Turk en su declaración.