El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha reclamado este viernes que las partes implicadas en el conflicto cumplan “de buena fe” el alto el fuego de diez días acordado en Líbano, subrayando al mismo tiempo la urgencia de “centrarse” en alcanzar “una solución política duradera” que permita cerrar la actual escalada bélica.
“Insto a todas las partes a garantizar la aplicación total e inmediata, de buena fe, del alto el fuego entre Líbano e Israel”, ha señalado Turk, de acuerdo con un mensaje difundido por su oficina a través de redes sociales.
El responsable de Derechos Humanos de la ONU ha recalcado además que “los significativos esfuerzos deben ahora centrarse en una solución política duradera que aborde las causas subyacentes del conflicto y garantice la protección a largo plazo en todos los frentes para los civiles, que han soportado el peso de semanas de violencia incesante, destrucción y desplazamiento”.
Las últimas hostilidades de gran intensidad comenzaron el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó proyectiles contra territorio israelí en represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático. La respuesta de las fuerzas israelíes fue una nueva ofensiva a gran escala acompañada de una invasión terrestre de Líbano, que ha dejado cerca de 2.200 fallecidos desde entonces.
Con anterioridad, las partes habían alcanzado un alto el fuego en noviembre de 2024, tras trece meses de combates desencadenados por los ataques del 7 de octubre de 2023. No obstante, desde esa fecha Israel mantuvo bombardeos frecuentes sobre territorio libanés alegando operaciones contra Hezbolá, en medio de las protestas y denuncias formuladas tanto por el Gobierno de Beirut como por el propio grupo.