El responsable de Derechos Humanos de la ONU alerta del devastador impacto humano de la guerra en Irán

Volker Turk alerta del coste humano "alarmante" de la ofensiva de Israel y EE.UU. contra Irán y de la peligrosa escalada en Oriente Próximo.

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El jefe de DDHH de la ONU, Volker Turk Europa Press/Contacto/Lev Radin

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El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha advertido este jueves del "alarmante" coste que la guerra "imprudente" iniciada hace 20 días en Oriente Próximo está teniendo para la población civil. El conflicto estalló después de que Israel y Estados Unidos lanzaran una ofensiva sorpresa contra Irán, que ha contestado con ataques contra territorio israelí y contra intereses de Washington en países vecinos del golfo Pérsico.

"El coste humano de esta guerra imprudente es alarmante. Las hostilidades se están llevando a cabo sin tener en cuenta las consecuencias inmediatas y a largo plazo para la población civil de toda la región", ha lamentado en un comunicado, en el que denuncia que, tres semanas después, la violencia continúa extendiéndose con un "impacto desproporcionado" sobre Oriente Próximo.

Según Turk, la escalada incluye bombardeos sobre áreas densamente pobladas y contra instalaciones de gas y petróleo, un patrón que, a su juicio, demuestra que el conflicto ha entrado en una fase "peligrosa". "Los ataques contra la infraestructura energética, incluyendo South Pars en Irán y Ras Lafan en Qatar, no harán sino agravar las dificultades. Si estos ataques continúan, se desencadenarán consecuencias humanitarias, económicas y ambientales desastrosas, causando graves un grave perjuicio a la población civil, posiblemente durante años", ha declarado.

El máximo responsable de Derechos Humanos de Naciones Unidas ha subrayado además que "en tiempos de guerra, el Estado de derecho, el debido proceso y demás obligaciones en materia de Derechos Humanos siguen vigentes". "La cruda realidad de la guerra no justifica la violación de los Derechos Humanos", ha añadido, recordando que "todas las partes en este conflicto están obligadas por sus compromisos -independientemente de la conducta de las demás partes- y deben adoptar todas las medidas posibles para evitar daños a civiles y a bienes civiles".

En este contexto, el jurista austríaco ha expresado su cercanía a la comunidad musulmana de la región, que este fin de semana celebrará el Eid al Fitr, el final del Ramadán, en medio de "dificultades, incertidumbre y temor". "Mi más sincera solidaridad a quienes sufren las penurias del conflicto y la inestabilidad", ha señalado, recordando que los países golpeados por la guerra —además de Irán, Líbano, Arabia Saudí, Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin— cuentan con una mayoría de población musulmana.

Las autoridades iraníes han informado de más de 1.200 muertos a causa de los bombardeos de Israel y Estados Unidos. Sin embargo, la ONG Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó el domingo la cifra a más de 3.000 fallecidos, en su mayoría civiles.

La ofensiva se produjo en pleno proceso de nuevas conversaciones entre Washington y Teherán para intentar cerrar un renovado acuerdo nuclear, un contexto que ha llevado a Irán a replicar con ataques contra territorio israelí y contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas bases militares.