El secretario de Salud de EEUU, Robert F. Kennedy Jr., comunicó a última hora de este sábado que ha remitido una carta al Gobierno alemán para censurar una supuesta política de castigo a médicos que habrían otorgado exenciones de vacunación a sus pacientes, una situación que no se corresponde con la realidad y que fue desmentida poco después por su homóloga alemana, la ministra de Salud Nina Warken.
En un vídeo difundido en su perfil de X, Kennedy Jr., conocido escéptico de las vacunas y defensor de la pseudociencia, sostiene sin pruebas que “más de mil médicos alemanes, y miles de sus pacientes, se enfrentan ahora a procesos judiciales y sanciones por conceder exenciones para el uso de mascarillas o la vacunación contra la COVID-19 durante la pandemia”.
En su mensaje, Kennedy Jr. acusa a Alemania de “ignorar la autonomía del paciente” y reclama al Ejecutivo alemán que “restablezca la autonomía médica” y “ponga fin a los procesos penales por motivos políticos”, antes de afirmar, en línea con el discurso oficial de la Administración Trump, que Europa vive “políticas de supresión de los valores democráticos y de la libertad de expresión”.
Warken ha respondido a Kennedy Jr. que sus manifestaciones son “completamente infundadas”, que “no se han abierto procedimientos con motivaciones políticas contra médicos y pacientes en Alemania”, un país donde la Constitución ampara “el principio de libertad terapéutica”.
“Los médicos deciden de forma independiente sobre el tratamiento de los pacientes. El alcance de los servicios cubiertos por el seguro médico obligatorio se basa en evidencia científica comprobada y no está determinado por los políticos. Asimismo, los pacientes tienen libertad para elegir el tratamiento que desean recibir”, ha señalado la ministra.
Warken ha puntualizado al secretario de Salud estadounidense que los médicos alemanes nunca estuvieron obligados durante la pandemia a administrar vacunas. “Quienes optaron por no vacunar por razones médicas, éticas o personales no cometieron ningún delito ni se enfrentaron a sanciones. No se impuso ninguna prohibición profesional ni multa por no vacunar”, ha recalcado.
La titular de Sanidad ha precisado que únicamente se contempla un supuesto susceptible de proceso penal: la falsificación de documentos, ya se trate de tarjetas de vacunación o certificados de mascarilla.