El Senado de EEUU tumba la iniciativa para frenar a Trump en el uso de la fuerza militar en Venezuela

El Senado de EEUU bloquea una resolución que pretendía limitar el uso de la fuerza militar de Trump en Venezuela tras el giro de dos senadores republicanos.

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El senador republicano por el estado de Indiana Todd Young Europa Press/Contacto/Ron Sachs

El senador republicano por el estado de Indiana Todd Young Europa Press/Contacto/Ron Sachs

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El Senado de Estados Unidos ha tumbado este miércoles una resolución de poderes de guerra que habría impedido al presidente Donald Trump ordenar el uso de la fuerza militar “en o contra” Venezuela. La medida supone un triunfo para la Administración del mandatario, logrado tras el giro de dos senadores republicanos que previamente habían respaldado que el texto avanzara en la Cámara Alta, lo que desató fuertes presiones desde Washington.

Josh Hawley (Misuri) y Todd Young (Indiana) formaban parte de un grupo de cinco republicanos —junto a Rand Paul, Lisa Murkowski y Susan Collins— que el jueves anterior se sumaron a una mayoría de 52 senadores para permitir que la propuesta, destinada a limitar la capacidad de Trump para actuar militarmente dentro de o contra Venezuela, superara un primer trámite y llegara al pleno.

Tras aquella votación, el presidente estadounidense escribió en redes sociales que “nunca deberían volver ser elegidos” y calificó sus apoyos a la resolución de “estupidez”, un mensaje que, según diversos medios norteamericanos, fue seguido de llamadas directas a los legisladores implicados.

Menos de una semana después, Hawley y Young han vuelto a alinearse con la mayor parte de su partido y han respaldado la objeción presentada por el senador republicano por Idaho y presidente del Comité de Relaciones Exteriores, Jim Risch. Este ha defendido que la resolución “intenta detener algo que no está sucediendo”, insistiendo en que no hay tropas estadounidenses combatiendo en territorio venezolano y que la incursión para capturar al presidente Nicolás Maduro fue “de alcance limitado” y “de corta duración”, de acuerdo con las declaraciones difundidas por el portal The Hill.

Con el cambio de criterio de estos dos senadores, la votación para rechazar la resolución ha quedado en un empate de 50 a 50, un bloqueo que se ha resuelto gracias al voto de calidad del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, que ha inclinado definitivamente la balanza a favor de la objeción.

Young ha explicado el viraje de su voto en varios mensajes en redes sociales, donde ha subrayado que, aunque es “profundamente escéptico sobre el envío de tropas estadounidenses para estabilizar Venezuela” y considera que “firmemente que cualquier compromiso de las fuerzas estadounidenses en Venezuela debe ser objeto de debate y autorización en el Congreso”, ha recibido “garantías de que no hay tropas estadounidenses” desplegadas en el país sudamericano.

“También he recibido el compromiso de que, si el presidente Trump determina que se necesitan fuerzas estadounidenses en operaciones militares importantes en Venezuela, la Administración acudirá al Congreso con antelación para solicitar la autorización para el uso de la fuerza”, ha añadido. Asimismo, ha celebrado que el secretario de Estado, Marco Rubio, “haya aceptado comparecer ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado para ofrecer una actualización sobre Venezuela”.

De los otros tres republicanos que han mantenido su apoyo a limitar los poderes de guerra de Trump en el caso venezolano, Rand Paul ha explicado que ha conversado directamente con el presidente sobre su postura, en un intercambio en el que le habría trasladado que el debate “supera” a ambos, dado que “se trata de la Constitución”.

En la misma línea, Lisa Murkowski ha recordado en redes sociales que, pese a las explicaciones de Risch y, en última instancia, de Young sobre la ausencia de tropas en Venezuela, “las fuerzas y activos estadounidenses permanecen plenamente desplegados en la región”.

“La resolución (...) no prejuzga los resultados de las políticas ni disminuye la capacidad del presidente para responder a un ataque contra Estados Unidos o nuestras Fuerzas Armadas. En cambio, reafirma la responsabilidad del Congreso, según el Artículo I, de autorizar hostilidades y garantiza que decisiones de esta magnitud reciban el debate y la supervisión adecuados”, ha defendido la senadora por Alaska, una de las voces más críticas dentro del bloque republicano frente a algunas de las iniciativas estrella de Trump en política exterior, como su intento de anexionar Groenlandia a Estados Unidos.