El Senado de Estados Unidos, controlado por los republicanos, ha vuelto a bloquear este miércoles, por quinta ocasión, una iniciativa demócrata que buscaba impedir al presidente, Donald Trump, proseguir con las operaciones militares que se están desarrollando contra la República Islámica de Irán.
La propuesta, presentada por la senadora demócrata Tammy Baldwin, ha sido rechazada con 51 votos en contra frente a 46 apoyos demócratas. En esta votación, el senador John Fetterman ha sido el único miembro del Partido Demócrata que se ha desmarcado de su bancada votando en contra, mientras que el republicano Rand Paul ha sido el único de su formación que ha respaldado la medida.
Al defender su iniciativa, Baldwin ha subrayado que el actual conflicto presenta paralelismos con la guerra de Irak. “En ambas guerras, no teníamos ningún plan para el futuro y no logramos definir nuestros objetivos específicos. No teníamos ninguna estrategia para retirarnos y tuvimos militares que murieron en el extranjero por una causa que los estadounidenses no apoyaban”, ha señalado la senadora.
En la Cámara de Representantes, los demócratas también han intentado sacar adelante propuestas similares, pero todas se han visto bloqueadas por la resistencia del Partido Republicano. Para retirar la autoridad de Trump en materia de uso de la fuerza, los liberales necesitarían reunir una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso, algo que por el momento parece inalcanzable.
El presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, el republicano por Mississippi Roger Wicker, ha tomado la palabra en el hemiciclo para posicionarse contra la resolución y explicar por qué iniciativas de este tipo han sido derrotadas una y otra vez en las últimas semanas.
“Ya hemos pasado por estas votaciones antes. Hemos pasado por estas votaciones recientemente y no ha ocurrido nada en la composición de este organismo ni en la situación en Irán o en Oriente Próximo que haya cambiado sustancialmente desde la última vez que votamos sobre este asunto”, ha manifestado Wicker, justificando así el nuevo rechazo de la cámara alta.