Reza Pahlaví, primogénito del último sah de Persia, Mohammad Reza Pahlaví, mantuvo este miércoles una conversación con el senador republicano estadounidense Lindsey Graham. Tras el encuentro, el legislador declaró ante la prensa que “un ataque al régimen es la única ayuda que realmente importa”, apenas dos días después de instar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a “asesinar” al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei.
“Te he seguido, tu pasión, la forma en que expresas la esperanza de tu pueblo”, expresó Graham, dirigiéndose a Pahlaví en tono elogioso, antes de asegurarle que cree “de todo corazón que la ayuda está en camino”. Sus palabras forman parte de un diálogo grabado y difundido por el propio senador en sus redes sociales.
A continuación, Graham agradeció a Trump “por reconocer que la única manera de que Irán vuelva a ser grande es que los manifestantes venzan al régimen”. “Creo que ese día está cerca, y para el pueblo estadounidense, importa”, añadió el senador.
Pahlaví, por su lado, correspondió al veterano político republicano agradeciendo su respaldo “en el momento más oscuro de nuestra historia”, aunque recalcó que “esta sea probablemente la primera vez que estemos tan cerca de la victoria”.
El senador Graham se ha consolidado como una de las voces más beligerantes del Partido Republicano contra el régimen iraní. Esta línea dura volvió a quedar patente el lunes, cuando, dirigiéndose directamente a Trump, sostuvo: “Si yo fuese usted, señor presidente, yo asesinaría a los dirigentes que matan a gente. Tiene usted que ponerle fin a esto”.
Instantes después de difundir su conversación con Pahlaví, Graham insistió de nuevo en su postura, manifestando ante los periodistas que considera que el presidente estadounidense “habla en serio cuando dice que la ayuda está en camino” y que “un ataque al régimen es la única ayuda que realmente importa”, según informó la cadena CNN.
PAHLAVÍ PROMETE EL FIN DEL PROGRAMA NUCLEAR Y RECONOCER ISRAEL
Tras hacerse pública su charla con el senador, el hijo del último sah intensificó su presencia en redes sociales con un discurso en el que detalla “cómo actuará un Irán libre hacia sus vecinos y el mundo, después de la caída de este régimen”, atribuyéndose un papel protagonista aún no concretado en ese hipotético escenario.
“El programa militar nuclear de Irán finalizará (y) el apoyo a grupos terroristas cesará de inmediato”, subrayó, antes de asegurar que “un Irán libre trabajará con socios regionales e internacionales para combatir el terrorismo, el crimen organizado, el narcotráfico y el islamismo extremista”.
En el plano diplomático, afirmó que “se normalizarán las relaciones con Estados Unidos y se restaurará nuestra amistad”, y que “el Estado de Israel será reconocido de inmediato”. “Impulsaremos la expansión de los Acuerdos de Abraham hacia los Acuerdos de Ciro, uniendo a un Irán, un Israel y un mundo árabe libres”, prometió.
Pahlaví recordó igualmente que “Irán posee algunas de las mayores reservas de petróleo y gas del mundo” y que, por ello, “se convertirá en un proveedor confiable de energía para el mundo libre”, con una actuación “responsable” y precios “predecibles”.
El heredero del último sah garantizó “transparencia” basada en “estándares internacionales” y una amplia apertura económica, defendiendo que “Irán es uno de los últimos grandes mercados sin explotar del mundo”. “Nuestra población es educada, moderna y cuenta con una diáspora que la conecta con todo el mundo. Un Irán democrático abrirá su economía al comercio, la inversión y la innovación”, afirmó, antes de añadir que también “buscará invertir en el mundo”.
El intercambio entre Pahlaví y Graham, junto con sus posteriores declaraciones, se produce en plena oleada de protestas en Irán, marcada por la represión de las autoridades y la muerte de más de 3.400 personas, de acuerdo con la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), mientras miles de manifestantes han resultado heridos y/o detenidos.
Este contexto interno coincide con un aumento de la tensión entre Teherán y Washington. En los últimos días, Trump ha anunciado la imposición de un arancel del 25% a las importaciones procedentes de todos los países que mantengan vínculos comerciales con Irán, ha instado a los manifestantes a “mantener las protestas y tomar las instituciones” y ha reiterado que “la ayuda está en camino”. No obstante, en las últimas horas ha sostenido que “las muertes en Irán han parado” y que no se ejecutará a los manifestantes.
Paralelamente, en la madrugada del jueves en el país centroasiático, las autoridades iraníes han procedido al cierre del espacio aéreo en todo el territorio, según datos de la web especializada en seguimiento de vuelos FlightRadar24, en un clima de crecientes amenazas sobre un posible ataque de Estados Unidos.