El Tribunal Penal Internacional (TPI) ha desestimado la petición del expresidente filipino Rodrigo Duterte para que se elaborara un nuevo informe médico sobre su estado de salud, dentro del procedimiento que se sigue en La Haya, donde la justicia internacional le atribuye tres cargos de crímenes contra la humanidad y le señala como “coautor indirecto” de 19 asesinatos cometidos entre 2013 y 2016.
La Cámara Primera de lo Preliminar del TPI ha rechazado la iniciativa de la defensa de Duterte de obtener un peritaje médico adicional, al considerar que el exmandatario ya se somete a controles periódicos y que existe un panel específicamente designado para llevar a cabo evaluaciones independientes sobre la situación médica de Duterte. El tribunal recuerda, además, que la próxima revisión periódica está programada para este viernes 9 de enero.
“El Panel ha cumplido su mandato con la presentación de los informes, que están a disposición de la Defensa y a los que, si así lo desea, puede remitirse en sus observaciones relativas a la revisión de la detención del señor Duterte”, señala el TPI en su decisión, en la que remarca que no aprecia “razón alguna” para ordenar un nuevo informe “que exceda su mandato”.
En relación con la petición de la defensa para celebrar una vista específica sobre la revisión periódica de la detención de Duterte, la Cámara Primera de lo Preliminar indica que fijará la fecha de la audiencia “en su debido momento” y deja fuera de este recurso una resolución expresa sobre esa solicitud del exdirigente filipino.
El TPI ya ha tumbado en anteriores ocasiones varios recursos de Duterte en los que reclamaba su puesta en libertad provisional, alegando supuestos errores en la resolución inicial de una sala inferior que decidió mantenerle en prisión preventiva durante el desarrollo del juicio.
El exjefe de Estado, de 80 años, permanece recluido en La Haya desde el pasado mes de marzo. Está formalmente acusado de haber sido “coautor indirecto” de 19 asesinatos entre 2013 y 2016, periodo en el que ejerció como regidor de la ciudad de Dávao, mientras que los otros dos cargos que se le imputan se corresponden con su etapa posterior al frente del país.