El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha defendido que la operación que ha terminado con la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, se ha desarrollado dentro del marco legal, al recordar que el dirigente llevaba años procesado en el país norteamericano por un delito de “narcoterrorismo”.
En sus primeras declaraciones tras la detención de Maduro y el ataque militar de Estados Unidos sobre territorio venezolano llevado a cabo en el transcurso de esta operación, Vance ha explicado que el mandatario de Venezuela había recibido por parte de su homólogo estadounidense, Donald Trump, un amplio abanico de alternativas para evitar el desenlace ocurrido esta madrugada.
“El presidente Trump le ofreció muchas salidas pero siempre fue muy claro a lo largo de todo este proceso”, ha señalado Vance. “El tráfico de drogas tenía que terminar y el crudo robado tenía que ser devuelto a Estados Unidos”, ha añadido el vicepresidente.
Con estas palabras, Vance retoma la acusación lanzada en su momento por Trump, que sostenía que el Ejecutivo venezolano había “robado” petróleo a Estados Unidos, razón por la que ordenó en su día un bloqueo marítimo total contra Venezuela y la confiscación de sus buques petroleros.
Ahora, ha indicado el presidente, “Maduro ha sido el último en enterarse de que el presidente Trump habla en serio” y ha trasladado su enhorabuena a los equipos de operaciones especiales del Ejército estadounidense que “han conseguido ejecutar con éxito una operación impresionante de verdad”.
Vance ha reiterado finalmente que la intervención se ha ajustado a la ley, al subrayar que “Maduro era objeto de múltiples imputaciones en EEUU” por “narcoterrorismo” y ha remarcado, en alusión al dirigente venezolano, que “uno no se escapa de la justicia solo por vivir en un palacio en Caracas”.