A escasos días de las elecciones presidenciales peruanas del 12 de abril de 2026, el panorama político refleja una profunda fragmentación y una enorme incertidumbre entre los votantes. Según los sondeos más recientes, publicados antes de que entre en vigor el silencio electoral obligatorio, tres candidaturas emergen con fuerza, aunque ninguna con opciones claras de ganar en la primera vuelta, abriendo la puerta a un balotaje el 7 de junio.
Keiko Fujimori, frente a una contienda dispersa
Al frente de las preferencias se encuentra Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular (FP) y figura política conocida por su vínculo con el expresidente Alberto Fujimori. La encuesta Datum le otorga un 18,1 % de intención de voto, consolidando su posición como la principal candidata en un panorama electoral muy fragmentado.
Fujimori capitaliza parte del voto conservador y de quienes buscan orden y continuidad, aunque enfrenta el rechazo de un sector importante de la ciudadanía crítico con el legado de su padre.
Los otros principales contendientes
En segundo lugar se sitúa Carlos Álvarez, abanderado de País Para Todos, con un 10,8 % de apoyo, destacando su perfil mediático más que político tradicional. Álvarez atrae votantes desencantados con los partidos clásicos, ofreciendo un discurso pragmático y accesible para sectores amplios del electorado.
Le sigue Rafael López Aliaga, exalcalde de Lima y candidato de Renovación Popular, con un 10,3 % de respaldo, reflejando la volatilidad del voto conservador y la intensa competencia por los apoyos tradicionales.
Otros candidatos relevantes en la contienda incluyen:
- Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno): 7,2 %
- Roberto Sánchez (Juntos por Perú): 7,0 %
- OBRAS: 6,5 %
- Primero La Gente: 4,7 %
- Ahora Nación: 4,6 %
- Alianza Progreso: 3,0 %
- Fuerza Esperanza: 2,8 %
- Cooperación Popular: 2,7 %
- Venceremos: 1,7 %
Cerca de un tercio del electorado sigue indeciso, lo que subraya la incertidumbre de los resultados y la posibilidad de sorpresas de última hora.
Congreso bicameral y desafíos para el próximo gobierno
Más allá de la presidencia, las elecciones también restituirán el Senado, suprimido desde los años 90, formando un Congreso bicameral. Aunque esta cámara se espera menos fragmentada, los nuevos requisitos de representación podrían dejar sin voz a sectores que antes tenían presencia parlamentaria, complicando la gobernabilidad futura.
Panorama general
Con 35 candidatos en contienda, Perú se enfrenta a unas elecciones históricamente fragmentadas. La dispersión del voto, sumada al elevado número de indecisos, garantiza que ningún candidato alcanzará la mayoría absoluta, y el país se encamina a una segunda vuelta que definirá la estrategia política y las alianzas para los próximos cinco años.