El Gobierno de Emiratos Árabes Unidos ha señalado este martes que se reserva el derecho de “legítima defensa” ante la actual oleada de ataques lanzados desde Irán contra instalaciones de Estados Unidos situadas en países del golfo Pérsico.
“Emiratos Árabes Unidos afirman su derecho a la legítima defensa, garantizado por el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas”, ha indicado el Ministerio de Exteriores en un comunicado, en el que ha denunciado que su territorio ha sido blanco de “más de mil ataques” procedentes de Teherán.
El departamento de Exteriores emiratí ha subrayado que esta “cifra supera el total” de ataques registrados por los otros cuatro Estados alcanzados por las acciones de Irán en la región, además de Israel: Arabia Saudí, Bahréin, Kuwait y Qatar.
Abu Dabi, que ha puesto en valor que sus “Fuerzas Armadas han respondido a estos ataques con la máxima profesionalidad, eficiencia y distinción”, ha remarcado en la misma nota que todavía no ha adoptado ninguna decisión encaminada a alterar su “postura defensiva ante los repetidos” bombardeos iraníes.
Al mismo tiempo, ha insistido en que “no han participado en la guerra ni han permitido el uso de su territorio, aguas territoriales o espacio aéreo en ningún ataque contra Irán, de conformidad con sus políticas de buena vecindad y distensión, y en cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas”, en referencia a la campaña de ataques iniciada el pasado sábado por Estados Unidos e Israel contra el país centroasiático, que ha provocado hasta ahora cerca de 800 muertos.
Por otro lado, el Ejecutivo emiratí ha aprovechado para subrayar “la importancia de adherirse a la ética periodística y la necesidad de obtener información de fuentes oficiales y confiables antes de publicar o difundir cualquier información inexacta”, después de que la agencia Bloomberg, citando fuentes, informara de que Qatar y EAU estarían tratando de reforzar sus capacidades de defensa antiaérea y habrían pedido apoyo a sus aliados para hacer frente a los ataques con misiles y drones de Teherán, una versión que Abu Dabi ha desmentido.