Escalada de violencia en Baluchistán: 10 agentes y 37 milicianos muertos en un día

Un ataque coordinado en Baluchistán deja 10 agentes y 37 milicianos muertos y agrava un conflicto separatista que se intensifica desde 2021.

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Imagen de archivo de un militar paquistaní Europa Press/Contacto/Hussain Ali

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En el suroeste de Pakistán, la provincia de Baluchistán ha sido escenario de una nueva oleada de violencia después de que milicianos separatistas lanzaran anoche un ataque coordinado contra una docena de objetivos. La ofensiva ha dejado al menos diez miembros de las fuerzas de seguridad y 37 combatientes muertos, en el marco de un recrudecimiento del conflicto en las últimas 48 horas.

Tras esta operación se encuentra el Ejército de Liberación de Baluchistán (ELB), una organización insurgente que mantiene desde hace décadas una lucha armada contra el Estado paquistaní y que ha intensificado sus acciones desde el regreso de los talibán al poder en la vecina Afganistán en 2021.

En un mensaje difundido por la cadena afgana Tolo, el líder del ELB, Bashir Zeb Baloch, ha proclamado el inicio de la “segunda fase” de la “Operación Herof” e instado a los hombres y mujeres baluches a abandonar sus casas y sumarse a lo que calificó como una “guerra de liberación nacional” frente al Ejército de Pakistán, en lo que describió como un “día de sacrificio”.

El grupo insurgente se beneficia, según las autoridades, de la menor vigilancia en la frontera para refugiarse al otro lado de la línea, mientras Pakistán, que se refiere al grupo como Fitna ul Hindustan, sostiene que el ELB recibe apoyo de los talibán afganos, de los talibán paquistaníes e incluso del Gobierno de la India.

El ministro principal de Baluchistán, Sarfraz Bugti, ha detallado que 37 guerrilleros han muerto en estos ataques iniciados de forma simultánea alrededor de las 03.00, hora local, en varios puntos clave: la capital provincial, Quetta —donde fueron atacadas varias comisarías—, así como Pasni, Mastung, Nushki y Gwadar. No obstante, fuentes de seguridad sobre el terreno elevan el balance de insurgentes fallecidos hasta 57, una cifra que por ahora no ha recibido confirmación oficial.

Según los datos ofrecidos por Bugti, más de 700 milicianos han perdido la vida en operaciones de las fuerzas paquistaníes en los últimos 12 meses. Además, este pasado viernes el Ejército de Pakistán comunicó la muerte de otros 41 combatientes en dos intervenciones recientes en la provincia: una en Harnai, donde habrían sido abatidos 30 talibán paquistaníes, y otra en Panjgur, en la que murieron once separatistas baluches.