El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, ha lanzado un ultimátum al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski: si no se restablecen los flujos de petróleo ruso hacia Eslovaquia a través del oleoducto antes del próximo lunes, Bratislava suspenderá ese mismo día el suministro eléctrico de emergencia que viene proporcionando a Ucrania.
“Si el presidente ucraniano no reanuda el suministro de petróleo a Eslovaquia el lunes, ese mismo día pediré a las compañías eslovacas pertinentes que detengan el suministro de electricidad de emergencia a Ucrania”, ha publicado Fico en un mensaje en sus redes sociales, alineándose con la postura que ya hizo pública el Gobierno de Hungría.
Budapest confirmó el viernes que mantiene bloqueado el préstamo de 90.000 millones de euros de la UE destinado a Ucrania por la misma razón: la decisión de Kiev de mantener paralizado el tránsito de crudo ruso por el oleoducto Druzhba, lo que, según ha advertido el Ejecutivo húngaro, pone en entredicho su seguridad energética.
Este conducto, considerado el oleoducto más largo del planeta y principal arteria para el transporte de petróleo ruso hacia la Unión Europea, se ha convertido en uno de los objetivos de Ucrania durante la guerra. Kiev ha atacado estas infraestructuras en varias ocasiones, lo que ha provocado el enfado de Hungría y Eslovaquia, que denuncian que estas acciones comprometen directamente su seguridad energética.
Fico ha criticado que “el presidente ucraniano se niega a comprender nuestro enfoque pacifista y, como no apoyamos la guerra, se comporta con malicia hacia Eslovaquia”.
“Primero, detuvo el suministro de gas a Eslovaquia y ahora ha interrumpido el suministro de petróleo, lo que nos causa aún más pérdidas y dificultades logísticas”, ha denunciado Fico, acusando a Zelenski de actuar con ingratitud pese al apoyo recibido.
El jefe del Gobierno ha recordado que “desde el comienzo de la guerra, Eslovaquia ha estado ayudando a Ucrania. Alrededor de 180.000 ucranianos se encuentran actualmente en nuestro territorio, brindamos asistencia humanitaria y organizamos reuniones gubernamentales conjuntas. Estamos haciendo mucho más por Ucrania que otros países”.
En este sentido, ha recalcado que “Eslovaquia no puede aceptar las relaciones entre Eslovaquia y Ucrania como un billete de ida que solo beneficia a Ucrania” porque “Eslovaquia es un país orgulloso y soberano, y yo soy un eslovaco orgulloso y soberano”.
Por ello, Fico ha avanzado que “si el suministro de petróleo a Eslovaquia no se reanuda el lunes”, pedirá a la compañía estatal SEPS “que suspenda el suministro eléctrico de emergencia a Ucrania” en pleno invierno y en un contexto de posibles nuevos ataques rusos contra la infraestructura energética ucraniana.
En relación con el bloqueo del préstamo comunitario, el primer ministro ha defendido que actuó de manera “absolutamente correcto” al rechazar, al igual que Hungría, el desembolso de esos fondos, “dado el comportamiento inaceptable del presidente Zelensky hacia Eslovaquia, a la que ha tratado como un país hostil”.