España se suma a más de 60 países y a la UE en la condena por los ataques contra la FINUL

España y más de 60 países, junto a la UE, condenan los ataques contra la FINUL en Líbano y reclaman un alto el fuego y respeto a la resolución 1701.

3 minutos

Comenta

Publicado

3 minutos

Más leídas

España, junto a más de 60 países y la Unión Europea, ha suscrito este jueves una declaración conjunta en la que se censuran “los ataques persistentes contra la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), incluidos los recientes ataques graves que costaron la vida a tres cascos azules indonesios”, así como la “inaceptable conducta agresiva hacia el personal y los mandos de la FINUL observada recientemente”.

“Los países que aportamos tropas a la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL), junto con otros Estados Miembros y la Unión Europea, expresamos nuestra profunda preocupación por la escalada de tensión en el Líbano desde el 2 de marzo de 2026 y su impacto en la seguridad del personal de mantenimiento de la paz”, señala el comunicado, respaldado por estados como Alemania, Brasil, Canadá, China, Pakistán, Turquía, Reino Unido o Rusia.

El documento, firmado por más de medio centenar de gobiernos, condena “enérgicamente los ataques persistentes contra la FINUL, incluidos los recientes ataques graves que costaron la vida a tres 'cascos azules' indonesios e hirieron a otros 'cascos azules' de Francia, Ghana, Indonesia, Nepal y Polonia”, todos ellos también signatarios. “Asimismo, condenamos firmemente la inaceptable conducta agresiva hacia el personal y los mandos de la FINUL observada recientemente”, añaden los firmantes.

El texto advierte de que las agresiones contra los efectivos de paz “pueden constituir crímenes de guerra” y reclama a Naciones Unidas y al Consejo de Seguridad que “utilicen todos los instrumentos a su alcance para reforzar la protección del personal de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en un entorno cada vez más peligroso”.

De igual modo, los países firmantes urgen a la organización internacional a que “continúe investigando todos los ataques contra el personal de mantenimiento de la paz de manera pronta, transparente y exhaustiva, y a que mantengan informado al país que aporta las tropas pertinentes sobre los avances”.

“Los responsables de estos ataques deben rendir cuentas”, insisten, al tiempo que reafirman su “pleno apoyo” a la FINUL y a un mandato que se ha visto alterado por las agresiones contra sus unidades, incluidas las que provocaron uno y dos fallecidos en días consecutivos a finales de marzo y que, según las pesquisas de Naciones Unidas, apuntan al Ejército de Israel y al partido-milicia chií libanés Hezbolá, respectivamente.

En relación con estos hechos, el portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, explicó esta semana en rueda de prensa que el primero de los tres militares indonesios perdió la vida por el impacto de un proyectil de 120 mm “disparado por un tanque Merkava de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)”, mientras que los otros dos murieron a causa de la detonación de un artefacto explosivo “probablemente colocado por (el partido-milicia chií libanés) Hezbolá”.

En este contexto, los estados que suscriben la declaración han querido rendir “homenaje a la dedicación y el servicio de todo el personal de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas que arriesga su vida en pro de la paz y la seguridad internacionales” y han expresado su “profundo agradecimiento a todos los países que aportan tropas”.

Reclamo de alto el fuego y respeto a la resolución 1701

Los más de 60 países firmantes y la Unión Europea muestran además su “profunda preocupación por la situación humanitaria en Líbano, en especial por el elevado número de víctimas civiles, la extensa destrucción de infraestructura civil y el desplazamiento masivo de más de un millón de personas”.

“Exhortamos a las partes a que retomen urgentemente el acuerdo de cese de hostilidades de 2024 y respeten la resolución 1701 (2006) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”, recalcan antes de formular “un llamamiento al cese de las hostilidades en Líbano, a la reducción de las tensiones y al regreso de todas las partes a la mesa de negociaciones”.

Paralelamente, reiteran su “firme compromiso con la soberanía, la independencia, la integridad territorial y la unidad de Líbano”, actualmente afectado por la invasión de Israel, cuyos dirigentes han planteado la creación de una franja de seguridad hasta el río Litani —que separa el sur del país del resto del territorio—, así como planes para arrasar todas las viviendas en aldeas libanesas cercanas a la frontera, siguiendo el “modelo de Gaza”, en palabras de su ministro de Defensa, Israel Katz.