Estados Unidos ha elevado el tono este miércoles frente a Irán en plena escalada de tensión en Oriente Medio, advirtiendo de que está dispuesto a intensificar su ofensiva militar si Teherán no reconoce una supuesta derrota en el conflicto.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha asegurado en rueda de prensa que el presidente estadounidense, Donald Trump, está preparado para atacar a Irán “más duramente de lo que jamás han sido atacados” si el régimen iraní no asume que ha sido derrotado sobre el terreno.
Por su parte, Irán mantiene su rechazo a reconocer cualquier negociación abierta con Washington. El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, ha insistido en que “intercambiar mensajes no es negociar”, desmintiendo los contactos que en las ultimas horas se han dado a conocer.
Según medios iraníes, el régimen habría recibido una propuesta de Estados Unidos para poner fin al conflicto, aunque la habría considerado “excesiva”. Teherán habría respondido planteando sus propias condiciones, entre ellas. el cese de los ataques por parte de Estados Unidos e Israel, compensaciones por los daños causados y el reconocimiento de su soberanía sobre el estratégico estrecho de Ormuz.
Sin embargo, la Casa Blanca asegura que no ha recibido oficialmente dicha propuesta.
EEUU busca un encuentro con representantes iraníes en Pakistán
En plena escalada de tensión, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, ha aseverado que los servicios de inteligencia del país han detectado planes de sus “enemigos” para ocupar una isla iraní con el apoyo de un país de la región.
“Las fuerzas iraníes están monitoreando los movimientos enemigos y, si toman alguna acción, atacaremos la infraestructura vital de ese país regional con ataques continuos e implacables”, advirtió en un mensaje publicado en redes sociales.
استنادًا إلى بعض التقارير الاستخباراتية، يُحضّر أعداء إيران لاحتلال إحدى الجزر الإيرانية بدعم من احدي دول المنطقة.
— محمدباقر قالیباف | MB Ghalibaf (@mb_ghalibaf) March 25, 2026
تُراقب قواتنا جميع تحركات العدو وإذا إقدمو علي أي خطوة، فستُستهدف كافة البنية التحتية الحيوية لتلك الدولة الإقليمية بهجمات متواصلة لا هوادة فيها.
Y en ese contexto, Washington estaría explorando en estos momentos una vía de contacto indirecta. Según la CNN, la Casa Blanca trabaja para organizar una reunión el próximo fin de semana en Pakistán entre el vicepresidente JD Vance y representantes iraníes con el objetivo de negociar el fin de la guerra. No obstante, la fecha, el lugar exacto y los participantes aún no están cerrados.
La cadena estadounidense apunta además que Teherán habría trasladado su preferencia por interlocutores como Vance frente a otras figuras de la Administración, debido a la desconfianza generada tras el ataque estadounidense cuando aún existían contactos sobre el acuerdo nuclear.
El vicepresidente, considerado uno de los republicanos más reticentes a implicar a Estados Unidos en conflictos exteriores, emerge como posible figura clave en un intento de desescalada que, por ahora, convive con una retórica cada vez más beligerante.
Irán condiciona el alto el fuego a Líbano
Con todo, Irán ha elevado sus exigencias de cara a ese posible alto el fuego. Según fuentes regionales a Reuters, Teherán ha trasladado a los intermediarios que cualquier acuerdo deberá incluir también a Líbano, reclamando el cese de los ataques israelíes contra el grupo armado Hezbolá como condición indispensable para una tregua.
“Irán está dando prioridad a Líbano; no aceptará violaciones israelíes como las ocurridas tras el alto el fuego de 2024”, ha señalado una de las fuentes a la referida agencia, en referencia a los ataques continuados de Israel pese a la tregua firmada entonces. La exigencia introduce un nuevo elemento de complejidad en unas negociaciones que, por ahora, siguen marcadas por la desconfianza mutua y la escalada militar.