Estados Unidos castiga a una gran refinería privada china por sus lazos con Irán y sus fuerzas armadas

EEUU sanciona a Hengli y a decenas de buques por sostener el comercio petrolero de Irán y financiar a sus fuerzas armadas a través de una red clandestina.

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Imagen del complejo petroquímico de Hengli, en la provincia china de Liaoning Europa Press/Contacto/Yang Qing

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El Departamento del Tesoro de Estados Unidos comunicó en la noche de este pasado viernes la imposición de sanciones contra la empresa que gestiona la segunda mayor refinería privada de China, debido a sus vínculos comerciales con Irán y con el Ejército de la república islámica. La decisión llega a pocas semanas de la visita a Pekín del presidente estadounidense, Donald Trump, para una cumbre de alto nivel con su homólogo chino, Xi Jinping.

El Tesoro ha incluido en su lista negra a Hengli Petrochemical (Dalian) Refinery Co, responsable del gran complejo petroquímico situado en la provincia de Liaoning. En un comunicado, el departamento subraya el papel de las refinerías privadas chinas como un elemento “vital” para mantener a flote la economía petrolera iraní “al adquirir de Teherán miles de millones de euros de crudo”.

Mientras las grandes compañías estatales chinas se han ido apartando de la compra de petróleo iraní, los grupos privados han ocupado ese espacio. Entre ellos figuran numerosas pequeñas plantas procesadoras, conocidas como “teteras”, que se han beneficiado de los fuertes descuentos ofrecidos por el Gobierno de Irán para colocar su crudo en el mercado asiático.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros de EEUU, el organismo del Departamento del Tesoro encargado de rastrear las operaciones de estas compañías, concluye que, al menos desde 2023, Hengli ha recibido cargamentos de petróleo iraní transportados por varios buques ya sancionados. Solo estos navíos habrían entregado más de cinco millones de barriles de crudo procedente de Irán.

Además, Hengli “ha desempeñado un papel fundamental en la compra de petróleo crudo a las fuerzas armadas iraníes” bajo la supervisión de la compañía Sepehr Energy Jahan Nama Pars, descrita como el brazo comercial del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, lo que ha generado “cientos de millones de dólares en ingresos para el Ejército iraní”.

La empresa Hengli no ha respondido ni ofrecido valoración alguna tras el anuncio de las sanciones del Tesoro estadounidense.

En paralelo, la OFAC ha extendido las sanciones a unas 40 navieras y petroleros implicados en la red clandestina que distribuye el crudo iraní, según el mismo comunicado. De ellos, 19 buques forman parte de “la flota clandestina iraní que constituye el vínculo crucial entre los productores de petróleo iraníes y los consumidores finales en Asia”.