Estados Unidos inaugura la primera oficina del FBI en Ecuador para reforzar la seguridad

Estados Unidos abre la primera oficina del FBI en Ecuador tras un memorando que refuerza la cooperación bilateral contra el crimen organizado y el narcoterrorismo.

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Estados Unidos y Ecuador han suscrito este miércoles un memorando de entendimiento entre el Ministerio del Interior ecuatoriano y la Oficina Federal de Investigación (FBI), mediante el cual se ha puesto en marcha la primera oficina del organismo estadounidense en territorio ecuatoriano, hasta ahora atendido desde su representación en Bogotá, Colombia, en un nuevo impulso a la colaboración en materia de seguridad entre Quito y Washington.

“Con este memorando y con la creación de la unidad de confianza del FBI, mejoramos nuestra capacidad conjunta para identificar, desmantelar y llevar ante la justicia a quienes trafican drogas, lavan dinero, contrabandean armas y financian el terrorismo”, ha declarado en el acto celebrado con motivo de la firma el encargado de negocios de la Embajada y Consulado de Estados Unidos en Ecuador, Lawrence Petroni.

Por su parte, el ministro de Interior ecuatoriano, John Reimberg, ha elogiado el entendimiento como “un paso firme en la lucha contra el crimen organizado transnacional”, a través del cual Quito y Washington “fortalecen su cooperación” con un compromiso que “permitirá potenciar el intercambio investigativo y enfrentar con mayor eficacia a las redes criminales”, según ha subrayado en sus perfiles en redes sociales.

“Cuando las democracias trabajan juntas, el crimen pierde terreno”, ha añadido, mientras que la cartera que dirige, que ha difundido en su página web el desarrollo del acto y parte de sus declaraciones, ha recogido igualmente las palabras de la vicepresidenta ecuatoriana, María José Pinto, que ha celebrado un memorando que ha valorado como “algo mucho más importante: confianza y trabajo conjunto”.

El encuentro, al que también ha acudido el director regional del FBI, Allen Pack, representa un nuevo paso en la coordinación en seguridad entre los gobiernos de Daniel Noboa y Donald Trump, ya evidenciada, entre otros hitos, por las operaciones lanzadas la pasada semana contra “organizaciones terroristas”, en el marco de las cuales fue bombardeado un campo de entrenamiento asociado a los ‘Comandos de la Frontera’ --una escisión de la antigua guerrilla de las FARC--, así como por el despliegue de efectivos militares estadounidenses en Ecuador en una actuación conjunta en diciembre contra el “narcoterrorismo”, poco después de que el electorado ecuatoriano rechazara en referéndum el retorno de las cesiones de bases militares a Washington.