Estados Unidos ha levantado este miércoles las sanciones contra Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela, al retirar su nombre de la lista principal de sanciones del Departamento del Tesoro, según aparece en los registros oficiales del organismo tal y como ha señalado la agencia Reuters.
La decisión se produce apenas tres meses después de que una operación militar estadounidense culminara con la captura en Caracas del expresidente Nicolás Maduro, quien fue trasladado a Estados Unidos para enfrentar cargos de narcotráfico.
Tras su arresto el 3 de enero de 2026, Rodríguez, que era vicepresidenta, fue designada presidenta interina por el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela y reconocida por Washington como la autoridad legítima del país caribeño.
Un cambio de enfoque en la política estadounidense
La eliminación de Rodríguez de la lista de Nacionales Especialmente Designados (Specially Designated Nationals) del Tesoro, que congela activos y prohíbe transacciones con individuos o entidades designadas, representa un giro notable en la política de Estados Unidos hacia Caracas.
Este movimiento coincide con otros pasos diplomáticos recientes, como la reapertura de la embajada estadounidense en Caracas después de siete años, y con la firma de acuerdos bilaterales para reactivar sectores clave de la economía venezolana, incluidos el petróleo y los recursos minerales.
El levantamiento de las sanciones facilita que empresas estadounidenses y extranjeras inviertan y operen en Venezuela, el país con algunas de las mayores reservas de petróleo del mundo. La Casa Blanca ha usado ya licencias generales para permitir la exportación de diluyentes esenciales para la producción petrolera venezolana, y la eliminación de sanciones personales a Rodríguez pretende consolidar un marco más atractivo para la inversión extranjera.