Estados Unidos ha comunicado este viernes la cancelación de los visados a tres altos cargos del Gobierno saliente de Chile, encabezado por Gabriel Boric, al considerar que sus actividades "poner en peligro la seguridad regional".
En la nota oficial, el departamento que encabeza el secretario de Estado, Marco Rubio, no facilita las identidades de los funcionarios afectados ni detalla las actuaciones concretas que se les atribuyen.
Sin embargo, lanza una crítica directa al presidente chileno y a su Ejecutivo al afirmar que, "en su crepúsculo, el legado del Gobierno Boric queda todavía más empañado por acciones que ponen en peligro la seguridad regional a expensas finales del pueblo chileno". Además, manifiesta su disposición a cooperar con el futuro Ejecutivo del ultraderechista José Antonio Kast, previsto para asumir la Presidencia en marzo.
Como consecuencia de la decisión anunciada, "estas personas y sus familiares directos no podrán ingresar a Estados Unidos, y se les revocarán las visas estadounidenses que poseían".
Supuestas acividades contra la infraestructura de telecomunicaciones
El comunicado del Departamento de Estado sostiene que los tres funcionarios habrían "dirigido, autorizado, financiado, brindado apoyo significativo o llevado a cabo, a sabiendas, actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y socavaron la seguridad regional en nuestro hemisferio", según recoge el texto difundido.
La declaración concluye subrayando que "estas acciones reafirman el compromiso del presidente Trump de proteger la prosperidad económica y los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos en nuestra región".
Chile cita al embajador de EEUU tras las sanciones de Washington
En respuesta, el Ejecutivo de Chile ha informado este viernes de que ha llamado a consultas al embajador de Estados Unidos en Santiago, Brandon Judd, como respuesta a las sanciones impuestas.
Boric ha reprochado que el Estado chileno no ha recibido por los canales diplomáticos habituales ninguna comunicación formal sobre estas sanciones, hasta el punto de que aún se desconoce la identidad de los afectados por la retirada del visado. "Hace acusaciones indeterminadas y aplica sanciones unilaterales" y "como jefe de Estado, descarto categóricamente que nuestro país promueva cualquier acción que atente contra nuestra seguridad o la de nuestra región".
"Chile es un país orgulloso de su soberanía y profundamente respetuoso de la legislación nacional e internacional. No aceptamos que nadie nos dicte lo que podemos o no podemos hacer más allá del derecho y la ley", ha subrayado el mandatario. "Nuestra soberanía", ha concluido, "se respeta".