Estados Unidos en Venezuela y otras 8 intervenciones impactantes en América Latina

De Cuba a Panamá, pasando por Nicaragua o Guatemala, un repaso a las anteriores intervenciones militares de Estados Unidos en Latinoamérica y sus consecuencias

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La ocupación de Nicaragua por parte de Estados Unidos se inició en 1912. Gobierno de los Estados Unidos.

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América Latina está acostumbrada a la interferencia de su gigantesco vecino. De hecho, la historia moderna de las fuerzas armadas estadounidenses en la región está repleta de cambios radicales, contradicciones y traspiés”. La afirmación es de Helene Cooper, la redactora especializada en Seguridad Nacional de The New York Times, y desliza el largo listado de intervenciones militares de Estados Unidos, cuyo episodio postrero ha sido la entrada en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro.

En El Orden Mundial, Jara Monter cifra en 50 las veces que, durante el siglo pasado, “Estados Unidos se inmiscuyó en sus vecinos del sur de manera exitosa”. En la mayoría de los casos, agrega, “alegó motivos de seguridad nacional. Pero la realidad es que en ningún contexto existía un riesgo real para la seguridad estadounidense, mucho menos una amenaza militar. Lo que realmente estaba en juego eran intereses económicos de ciertas élites y oligarquías estadounidenses”.

Orden internacional basado en reglas

Con un ojo puesto en la intervención en suelo venezolano, Víctor Hugo Pérez, doctor en Sociología por la Universidad de Santiago de Compostela, asegura en The Conversation que, “durante años, Estados Unidos ha presentado su política exterior como defensora de un ‘orden internacional basado en reglas’. Ese lenguaje ha servido para legitimar sanciones, presiones diplomáticas y operaciones encubiertas, especialmente en América Latina. Sin embargo, la reciente captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses rompe de forma abrupta con esa retórica”. El sociólogo se pregunta “¿qué credibilidad puede tener un 'orden basado en reglas' cuando quien lo proclama demuestra que puede violarlo sin consecuencias?”

A este respecto, el historiador Alan McPherson señala, en una entrevista en BBC Mundo, que “esto es algo que ya no se hace y realmente va contra el 'orden basado en normas' de respeto a la integridad territorial y la soberanía nacional de los latinoamericanos”.

Sobre este ‘orden’ también se pronunciaron (antes de la captura de Maduro) los investigadores del Real Instituto Elcano Ernesto Talvi y Gabriel Leiva García. Éstos subrayaron que “el drástico giro en la política exterior de Estados Unidos bajo la segunda presidencia de Trump –pasando de promover y garantizar un 'orden internacional basado en reglas' a actuar de manera unilateral y según la ley del más fuerte– ha fracturado un consenso transatlántico histórico y forzado a los países emergentes a realinear sus posiciones estratégicas por temor a represalias estadounidenses, inimaginables en el orden anterior”.

Las otras intervenciones de Estados Unidos en Latinoamérica

El respaldo que Estados Unidos necesitaba para intervenir en otros países era el Corolario Roosevelt. Una política, explican en El Orden Mundial, “aprobada en 1904, que daba un paso más allá en la Doctrina Monroe: no sólo impedía la intervención europea, sino que daba la potestad a Estados Unidos de tomar las medidas que considerase necesarias para ‘estabilizar’ a un país latinoamericano o cuando estos no cumpliesen con sus obligaciones financieras. Es decir, convertía al Estado norteamericano en el policía del continente”.

La realidad es que las intervenciones comenzaron antes de 1904, al amparo de esa Doctrina Monroe.

Cuba – 1898

En CNN Latinoamérica destacan que “la primera intervención militar de Washington en el Caribe tuvo lugar en 1898 y se centró en una de las islas que más ha estado bajo la atención estadounidense: Cuba”.

En ese momento, continúan, “Cuba era aún parte de España, y Estados Unidos, cuyo poder crecía y su esfera de influencia se expandía de la mano de la Doctrina Monroe, decidió apoyar a los rebeldes cubanos durante su Guerra de Independencia para cimentar su propia presencia en el Caribe”.

En la posterior Guerra hispanoestadounidense, “Estados Unidos se impuso militarmente, expulsó a los españoles definitivamente de América y ocupó Cuba y también la isla de Puerto Rico, que se convertiría en un estado asociado”, explican.

Nicaragua – 1912

Así lo cuenta The New York Times: “Nicaragua se encontraba en medio de una revuelta contra su presidente derechista y proestadounidense, cuando desembarcaron en el país soldados del Cuerpo de Infantería de Marina con la misión declarada de preservar los intereses estadounidenses. Esto se convirtió rápidamente en una intervención militar directa y dio comienzo a 21 años de ocupación de Nicaragua como parte de las Guerras Bananeras”.

México – 1914

En el mismo medio neoyorquino recuerdan que, tras el golpe de Estado de 1913, que se produjo después de que Estados Unidos trabajara para derrocar a un presidente mexicano en favor de otro que consideraban más “proestadounidense”, los norteamericanos cambiaron de opinión y respaldaron al líder revolucionario Pancho Villa.

Un año después, el Gobierno mexicano detuvo a nueve marineros de Estados Unidos por entrar a una estación de carga de combustible en Tampico. “México liberó a los marineros, pero Estados Unidos exigió una disculpa y una salva de 21 cañonazos. México aceptó disculparse, pero no el saludo con armas de fuego. La Marina de Guerra estadounidense se apoderó del puerto de Veracruz y lo ocupó durante siete meses”, cuentan.

Haití – 1915

Estados Unidos ocupó Haití en 1915, después del asesinato del presidente Vilbrun Guillaume Sam, con la misión de “restaurar el orden y estabilizar la agitación avivada en parte por acciones estadounidenses como la confiscación de sus reservas de oro por deudas”, apuntan en el NYT. Los soldados permanecieron allí hasta 1934. Este movimiento “trajo consigo el control total de las finanzas haitianas y la modificación de su Constitución para permitir la propiedad extranjera de tierras”, señalan en El Orden Mundial.

República Dominicana – 1916 y 1965

La ocupación de la República Dominicana, informan en CNN, duró desde 1916 a 1924 y fue en apoyo al presidente Jimenes Pereyra. En 1965, agregan, Estados Unidos volvió a enviar tropas a la isla “para apoyar al Gobierno en la guerra civil contra rebeldes apoyados por sectores comunistas”.

Guatemala – 1954

El país norteamericano impulsó en 1954 el golpe de Estado que derrocó al presidente de Guatemala Jacobo Arbenz, “cuyas políticas agrarias afectaban directamente a la United Fruit Company”, indican en El Orden Mundial. Fue, señalan en BBC Mundo, “el primer golpe de la CIA”.

Granada – 1983

La entrada en Granada se produjo tras el asesinato de su primer ministro Maurice Bishop (“el único gobernante abiertamente marxista del Caribe anglófono”, resaltan en El Orden Mundial), y “en medio de los persistentes temores de Washington de que grupos opositores comunistas se hicieran con el poder en la isla”, añaden en CNN.

Ronald Reagan ordenó la entrada de Estados Unidos en Granada. The Ronald Reagan Presidential Foundation & Institute.

Al amanecer del 25 de octubre, informan en el NYT, Ronald Reagan envió 7.600 soldados, apoyados por aviones de guerra y helicópteros, que derrotaron rápidamente a los 1.500 soldados granadinos. “El 3 de noviembre, Reagan anunció que la misión había concluido con éxito”, concluyen.

Panamá – 1989

Un 3 de enero (como Nicolás Maduro), pero de 1990, Estados Unidos capturó al dictador nicaragüense Manuel Noriega. Éste había ascendido al poder tras la muerte del presidente Omar Torrijos y, señalan en CNN, “poco a poco se fue convirtiendo en un rival claro de Estados Unidos, y fue acusado de asesinato, narcotráfico y lavado de dinero”.

En diciembre de 1989, la Asamblea de Panamá declaró el estado de guerra con Estados Unidos y George H. W. Bush envió a los soldados. “La guerra duró poco más de un mes y terminó con el derrocamiento de Noriega”, informan en CNN.

Allí, explica Helene Cooper en The New York Times, nació “la historia de los tamales”. Fue así: “Poco después de que los soldados estadounidenses llegaran a Panamá, anunciaron que habían encontrado más de 20 kilos de cocaína en una casa de huéspedes que utilizaba Noriega. Al mes siguiente, el Pentágono se retractó y dijo que la cocaína era, en realidad, tamales”.

La intervención de Estados Unidos en Panamá tiene, según algunos expertos, similitudes con lo sucedido en Venezuela. Para muchos, apuntan en BBC Mundo, aquello “ayudó a democratizar el país”. Preguntado sobre si podría suceder algo similar en Venezuela, el historiador Alan McPherson contesta que “eso es mucho suponer”.

En su opinión, “Panamá es un país mucho más pequeño. Tenía una larga historia de elecciones, con algún fraude aquí y allá, pero esencialmente líderes elegidos hasta que Noriega tomó el poder. La gente pertenecía a partidos políticos. Había una prensa más o menos libre. Por lo tanto, fue relativamente fácil reinstaurar la democracia en Panamá. Y el trabajo lo hicieron los panameños, con el respaldo del ejército de EE.UU., que básicamente dijo: ‘Lo único que queremos es derrocar a este líder, y mientras ganen las elecciones y no toquen el Canal de Panamá, los dejaremos en paz’”.