Fuerzas de Estados Unidos y Ecuador han desarrollado una operación militar conjunta en la provincia ecuatoriana de Sucumbíos, limítrofe con Colombia, que se ha saldado con el bombardeo de un campamento de entrenamiento asociado a los Comandos de la Frontera, facción disidente de la antigua guerrilla de las FARC.
El Ministerio de Defensa de Ecuador ha detallado en un comunicado que “Nuestras fronteras no serán las bases del narcotráfico. Con información obtenida a través de labores de inteligencia y con apoyo de los Estados Unidos, las Fuerzas Armadas del Ecuador ejecutaron una operación militar, como parte de la fase de Ofensiva Total, en la provincia de Sucumbíos que permitió ubicar y bombardear un área campamentaria perteneciente al grupo narco criminal Comandos de la Frontera (CDF)”.
Las autoridades han explicado asimismo que el enclave funcionaba como “zona de descanso” del jefe de la estructura, conocido como alias 'Mono Tole', y que disponía de instalaciones con capacidad para formar hasta 50 “narcotraficantes”.
Desde el Mando Sur del Ejército de Estados Unidos (SOUTHCOM) se ha aplaudido la intervención, calificada de “exitosa”, subrayando que se llevaron a cabo “operaciones cinéticas letales”, sin que hasta ahora se haya informado de capturas ni de posibles muertos o heridos.
En esa misma línea, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, ha señalado en redes sociales: “Sí, como ha dicho (el presidente de Estados Unidos, Donald Trump), también estamos bombardeando a los narcoterroristas en tierra. Gracias a nuestros socios en Ecuador”.
Según el Ministerio de Defensa ecuatoriano, antes del ataque se realizaron misiones de reconocimiento para “ubicar con precisión esta infraestructura criminal”, en las que se emplearon aeronaves de ala fija, helicópteros, embarcaciones fluviales, drones y unidades militares especializadas. Tras el bombardeo, en la inspección del lugar se hallaron armas y otros elementos que relacionan directamente a esta disidencia de las FARC con el campamento destruido.
La cartera de Defensa ha destacado además el papel de Washington en el operativo, al afirmar que “Hoy Estados Unidos es un aliado clave en esta lucha, y esta operación demuestra cómo la cooperación internacional firme permite cerrar el paso a las mafias que operan más allá de las fronteras”.
El propio Ejército de Estados Unidos había adelantado este miércoles la puesta en marcha de acciones coordinadas con las fuerzas ecuatorianas contra “organizaciones terroristas” en territorio ecuatoriano, dentro del marco de cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico.
En ese contexto, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, remarcó en redes sociales que “Estados Unidos se mantiene firme en su apoyo a las naciones que luchan contra el narcoterrorismo. Juntos, desmantelaremos las redes de narcoterroristas y corrupción, exigiremos responsabilidades a estas organizaciones y restauraremos la paz mediante la fuerza”.