La sede central del partido de izquierdas La Francia Insumisa (LFI) fue desalojada este miércoles en París después de “una amenaza de bomba”, tal y como ha confirmado el coordinador nacional de la formación, Manuel Bompard, sin que por el momento se hayan facilitado más datos sobre lo ocurrido.
“La sede nacional de La Francia Insumisa acaba de ser evacuada tras una amenaza de bomba. Los servicios policiales se encuentran en el lugar”, ha señalado en un mensaje difundido en redes sociales, donde también ha recalcado que todos los militantes y trabajadores del partido “están a salvo”.
En los últimos días, LFI ha denunciado diversos episodios de hostilidad y ataques contra sus locales, vinculados a la muerte de Quentin Deranque, un militante de ultraderecha fallecido tras enfrentamientos con activistas antifascistas en Lyon. El martes, las autoridades detuvieron a nueve personas, entre ellas un asistente parlamentario de un diputado de LFI, por su presunta implicación en estos hechos.
El primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, ha pedido a LFI “no mantener la más mínima ambigüedad con ningún movimiento violento” en el caso de que la investigación sobre la muerte de Deranque termine señalando a la Joven Guardia, un colectivo antifascista fundado por Arnault y cercano a la formación.
Al mismo tiempo, el presidente de Agrupación Nacional (AN), Jordan Bardella, ha asegurado que el dirigente de LFI, Jean-Luc Mélenchon, tiene “una enorme responsabilidad moral y política”, mientras que un fiscal de Lyon ha abierto diligencias por un posible delito de homicidio involuntario, en plena recta final hacia las próximas elecciones municipales en Francia.