Las autoridades de Guinea han informado este martes del fallecimiento bajo custodia del coronel guineano Claude Pivi, que cumplía una pena de cadena perpetua por su implicación en la muerte de más de 150 personas y en la violación de un centenar de mujeres y niñas durante la represión de una manifestación en septiembre de 2009. En aquella protesta, los participantes exigían que el capitán Moussa Dadis Camaray --quien dirigió el país durante casi un año tras el golpe de Estado de 2008-- no se presentara a las elecciones previstas para el año siguiente.
La Fiscalía de Conakry confirmó el deceso de este antiguo alto mando militar mediante un comunicado, recogido por el portal de noticias Guinee360, en el que precisó que Pivi “padecía diabetes crónica, hipertensión arterial y una enfermedad articular (gota), por la cual recibió atención médica durante su detención”.
Según el organismo, el recluso no habría seguido adecuadamente el tratamiento prescrito, circunstancia que “le provocó una hipoglucemia grave” y motivó su traslado el pasado 4 de enero al Hospital Militar Almamy Samory Tour. Allí permaneció dos días ingresado en la unidad de cuidados intensivos, antes de que se certificara su muerte.
La Fiscalía ha comunicado igualmente la apertura de una investigación oficial para esclarecer las condiciones en las que se produjo el fallecimiento de Pivi mientras estaba bajo custodia, así como la práctica de una autopsia con el fin de determinar con precisión las causas de su muerte.
En la actualidad, Guinea está bajo el control de una junta militar, el Comité Nacional de Reconciliación y Desarrollo (CNRD), instaurado tras el golpe de Estado de septiembre de 2021 contra el entonces presidente Alpha Condé. Este derrocamiento se produjo después de meses de fuerte tensión política a raíz de la decisión de Condé de reformar la Constitución para optar a un tercer mandato y de su posterior victoria en las presidenciales de 2020.
El país celebró hace algo más de una semana unas elecciones presidenciales en las que el jefe de la junta militar, Mamady Dombouya, se impuso con más del 86,7 por ciento de los votos, tras la exclusión de las candidaturas de sus principales rivales políticos. De este modo, iniciará un primer mandato de siete años al frente del Estado.