Un agente de Policía ha perdido la vida y otros tres han resultado heridos en dos operativos que han culminado con el arresto de cuatro presuntos implicados en el atentado suicida perpetrado el viernes contra la comunidad chií en Islamabad, capital de Pakistán.
Las intervenciones se han desarrollado en Nowshera y en Peshawar, esta última ciudad de origen del terrorista suicida que hizo detonar su chaleco explosivo en un lugar de culto chií, en un ataque que, por el momento, ha causado 36 muertos y 165 heridos.
Entre los arrestados figura el presunto “cerebro” del ataque, identificado como un supuesto miembro de la organización yihadista Estado Islámico, que ha asumido la autoría del atentado, según han indicado fuentes de seguridad al diario paquistaní “Dawn”.