Fallece un migrante nicaragüense bajo custodia del ICE tras su arresto en Minnesota

Un nicaragüense de 36 años muere bajo custodia del ICE en Texas mientras crecen las denuncias por abusos y las peticiones de cierre del Camp East Montana.

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Migrantes indocumentados esposados ​​descienden de un autobús mientras se preparan para abordar un avión de deportación de Estados Unidos a Guatemala desde Fort Bliss, El Paso, Texas Europa Press/Contacto/Sgt.1c Nicholas De La Pena/U

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El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos ha informado este domingo del fallecimiento de un ciudadano nicaragüense que se encontraba detenido por las autoridades migratorias en Minneapolis y que fue posteriormente trasladado a unas polémicas instalaciones del ICE en El Paso, Texas, donde, de acuerdo con la nota oficial, se habría quitado la vida. Con este caso, ya son seis los migrantes que han muerto bajo custodia del ICE en lo que va de 2026 y el tercero registrado en este mismo centro.

“Víctor Manuel Díaz, un inmigrante ilegal nicaragüense de 36 años, ha fallecido bajo custodia de ICE el 14 de enero en el Camp East Montana en El Paso, Texas”, ha reconocido el ICE en una declaración difundida en su web, donde afirma que “ha muerto por un presunto suicidio”, si bien “la causa oficial de su muerte sigue bajo investigación”.

Según el relato de la agencia, “el personal de seguridad contratado lo encontró inconsciente en su habitación” y, pese a la intervención inmediata del equipo sanitario del centro y de los servicios de emergencia que acudieron poco después, no fue posible reanimarle.

Díaz fue detenido por el ICE el 6 de enero en Minneapolis, después de que los agentes comprobaran que se encontraba de manera irregular en el país y procedieran a su arresto “por una infracción migratoria”. El comunicado precisa que el hombre había entrado en Estados Unidos en marzo de 2024, fue interceptado por la Patrulla Fronteriza y, tras pasar por el proceso judicial correspondiente, quedó en libertad condicional. Meses más tarde, un juez de inmigración dictó su orden de deportación en verano, que el ICE tramitó una semana después de su arresto en Minneapolis.

“ICE se compromete a garantizar que todas las personas bajo custodia residan en entornos seguros, protegidos y humanos”, señala el texto, que insiste en que en los centros de la agencia “se proporciona atención médica integral desde el momento de su llegada y durante toda su estancia”.

ONG exige el cierre del centro y denuncia otra muerte

Díaz se suma así a la lista de seis migrantes fallecidos en 2026 bajo custodia del ICE en todo el país y es el tercer caso ocurrido en el Camp East Montana de El Paso, unas instalaciones cuyo cierre reclama desde hace tiempo la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), una de las organizaciones de Derechos Humanos más influyentes de Estados Unidos. La petición se ha reforzado tras la muerte de Geraldo Lunas Campos, un cubano de 55 años.

De acuerdo con el comunicado difundido por el ICE el mismo día de su fallecimiento, el 9 de enero, Lunas “fue declarado muerto tras sufrir un problema médico” no concretado y la causa de su muerte continúa bajo investigación, sin que la agencia haya ofrecido más detalles desde entonces. El organismo añadió que, horas antes, “se comportó de manera disruptiva mientras hacía fila para recibir medicamentos y se negó a regresar a su dormitorio asignado”, motivo por el que “fue puesto en aislamiento”. Una vez aislado, “el personal observó que se encontraba en peligro y contactó al personal médico”, que tampoco logró salvarle la vida.

En contraste, mientras el ICE mantiene abierta la investigación sobre el fallecimiento de Lunas, la ACLU sostiene que “probablemente se declarará homicidio por asfixia, después de que un testigo en el centro afirmara haber visto a los guardias estrangularlo”.

“La muerte de Geraldo Lunas Campos es la más reciente de una serie de muertes evitables cometidas por el ICE e ilustra un patrón más amplio de violencia y abuso desenfrenados perpetrados por el ICE contra miembros de nuestras comunidades a costa del dinero de los contribuyentes”, declaró entonces el asesor principal de políticas de la ACLU, Haddy Gassama, recordando además un récord de 32 muertes bajo custodia de ICE en 2025, que “marcó el año más mortífero para la agencia en casi dos décadas”.

En la misma línea, la organización reiteró su demanda de clausurar Camp East Montana mediante una carta remitida al ICE, en la que denunciaba “un alarmante patrón de abusos, que incluía palizas y abusos sexuales por parte de agentes contra inmigrantes detenidos, palizas y amenazas coercitivas para obligarlos a la deportación a terceros países, negligencia médica, hambre y alimentación insuficiente, y la negación de acceso significativo a un abogado, entre otras violaciones de derechos”.

Camp East Montana, ubicado en la localidad de Fort Bliss, funciona como un campamento de tiendas de campaña desde su apertura en agosto de 2025 y se encuentra dentro de la base militar que sirvió para internar a personas de ascendencia japonesa durante la Segunda Guerra Mundial. Según la ONG, acoge en la actualidad a más de 2.700 personas, lo que lo convierte en el mayor centro de detención de inmigrantes de Estados Unidos.