Las autoridades de Kuwait han denunciado este lunes que una planta desalinizadora de agua ha sido blanco de un ataque atribuido a Irán, en el que ha perdido la vida un empleado de origen indio y se han registrado daños relevantes en las instalaciones. El incidente se enmarca en la escalada bélica en Oriente Próximo desatada tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Electricidad ha explicado, a través de su portavoz, Fatima Hayat, que “un edificio de servicios de una central eléctrica y planta desalinizadora de agua ha sido atacado como parte de la agresión iraní contra el Estado de Kuwait”. Las autoridades han confirmado que el impacto ha causado la muerte del trabajador extranjero y ha afectado de forma significativa a la infraestructura.
“Esto ha provocado la muerte de un trabajador indio y daños materiales importantes en el edificio”, ha señalado Hayat, precisando que, tras el ataque, “los equipos técnicos y de emergencia han comenzado de inmediato a trabajar de acuerdo con los planes de emergencia aprobados para hacer frente a las consecuencias del incidente y mantener la eficiencia operativa”. Los servicios de emergencia se han desplegado con rapidez para contener los daños y asegurar el funcionamiento de la planta.
La portavoz ha subrayado igualmente que la protección de las redes de electricidad y agua constituye una “prioridad absoluta” para el Gobierno kuwaití y ha añadido que todos los equipos especializados se encuentran movilizados y “sin descanso para prepararse ante cualquier emergencia y garantizar la continuidad de los servicios esenciales”. El objetivo es evitar interrupciones en el suministro en un contexto regional especialmente delicado.
Este ataque se inscribe en la cadena de represalias de Irán contra Israel y contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo, emprendidas en respuesta a la operación militar conjunta de ambos aliados contra el país gobernado por los ayatolás. En este sentido, las autoridades de Kuwait ya habían informado el domingo de que sus defensas habían interceptado y derribado decenas de misiles y drones lanzados por Irán, una ofensiva que se produce mientras Washington y Teherán mantienen conversaciones para intentar cerrar un nuevo acuerdo nuclear y frenar la guerra en la región.