Familiares de presos políticos en Venezuela se declaran en huelga de hambre para reclamar su liberación

Familiares de presos políticos en Venezuela inician una huelga de hambre en Caracas para exigir su liberación total y el cierre de centros de detención.

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Familiares de presos políticos acampados en la Zona 7 de Caracas (archivo) Europa Press/Contacto/Jimmy Villalta

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Familiares de presos políticos venezolanos han puesto en marcha una huelga de hambre en respaldo a los encarcelados y para reclamar su excarcelación inmediata en la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Boleíta, Caracas, conocida como Zona 7, según ha informado la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPPVE).

Los allegados, instalados en carpas frente a la Zona 7, han completado ya la primera jornada de ayuno iniciada el sábado y comienzan a mostrar los primeros signos de desgaste físico y afectación de su salud. CLIPPVE ha señalado que la familiar Carolina Carriso presenta náuseas, vómitos, mareos, temblores y desvanecimientos tras más de 30 horas en huelga de hambre.

La organización, que no precisa cuántos presos ni cuántos familiares participan en esta protesta, recuerda que en la Zona 7 se encontraban recluidas más de 50 personas por motivos políticos y que en la madrugada del sábado fueron liberados 17 de ellos. No obstante, los familiares insisten en que se proceda a la liberación de todos los detenidos, en línea con el anuncio de excarcelaciones realizado por el Gobierno venezolano.

“El Estado venezolano es responsable de la vida y la integridad física y mental de estas familias y de las personas detenidas por motivos políticos”, ha advertido la ONG.

CLIPPVE denuncia además que los propios presos están siendo forzados a comer bajo la amenaza de sanciones, entre ellas su traslado a las celdas de castigo conocidas como tigritos.

Al mismo tiempo, decenas de familias llevan este domingo 38 días acampadas frente a otro centro de detención de los cuerpos de seguridad, el Helicoide, donde reclaman el cierre de las instalaciones y la puesta en libertad de los reclusos.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció a finales de enero una ley de amnistía dirigida a los presos políticos que siguen en las cárceles del país, así como el cierre del Helicoide, centro de detención gestionado por el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y señalado por la oposición venezolana como un lugar de torturas contra disidentes políticos, con el objetivo de transformarlo en un espacio cultural y deportivo.