Finlandia planea levantar su histórica prohibición sobre la posesión de armas nucleares en su territorio, una medida que reflejaría un cambio profundo en la estrategia de defensa del país y su integración plena en la política de disuasión nuclear de la OTAN.
La propuesta fue anunciada por el ministro de Defensa, Antti Häkkänen, quien señaló que el entorno de seguridad de Finlandia y Europa ha cambiado “de forma fundamental y significativa” desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania en 2022.
Hasta ahora, la Ley de Energía Nuclear de 1987 impedía la importación, fabricación, posesión y detonación de explosivos nucleares en Finlandia, incluso en tiempos de guerra. Con la enmienda propuesta, sería legal introducir, transportar o poseer armas nucleares en Finlandia siempre que esté vinculado a la defensa militar del país, explicó Häkkänen.
“La enmienda es necesaria para posibilitar la defensa militar de Finlandia como parte de la alianza y para aprovechar al máximo la disuasión y defensa colectiva de la OTAN”, declaró el ministro en una conferencia de prensa. Finlandia se convirtió en el miembro número 31 de la OTAN en abril de 2023, abandonando décadas de neutralidad militar ante la creciente preocupación por la amenaza rusa.
País fronterizo con Rusia
El país comparte una frontera de 1.340 km con Rusia, la más larga de cualquier Estado miembro de la UE o la OTAN, y sus líderes han advertido repetidamente que la invasión rusa de Ucrania ha deteriorado gravemente la seguridad regional. Desde su adhesión a la alianza, la OTAN ha aumentado su presencia militar en el Ártico, el Mar Báltico y el flanco oriental, reforzando la defensa colectiva frente a potenciales ataques.
La propuesta requiere modificaciones en la Ley de Energía Nuclear y en el código penal, y la coalición gobernante ha abierto el proyecto a consulta pública hasta el 2 de abril antes de su presentación formal. Esta decisión se produce en un contexto en el que Francia y Alemania han anunciado planes para intensificar la cooperación en disuasión nuclear en Europa, mientras que Suecia, que se unió a la OTAN en 2024, ya contempla flexibilizar su doctrina de no estacionar tropas extranjeras ni armas nucleares en su territorio.