El equipo del fiscal especial surcoreano Cho Eun Suk, responsable de la investigación sobre la ley marcial proclamada a finales de 2024 y que desencadenó una profunda crisis política en el país, ha solicitado este lunes una pena de 15 años de prisión para el exministro del Interior Lee Sang Min por su presunta responsabilidad en los hechos.
Cho ha señalado que el exministro habría tenido un papel relevante en la preparación y ejecución de la medida impulsada por el entonces presidente Yoon Suk Yeok --que acabaría siendo destituido a raíz de la controversia generada--, durante la última sesión del juicio celebrado contra Lee, según ha informado la agencia de noticias surcoreana Yonhap.
En este contexto, los fiscales han reclamado que se le imponga una condena ejemplar y han instado al Tribunal de Distrito de Seúl, en la capital surcoreana, a dictar una larga pena de prisión al considerar que Lee “participó en el crimen de destruir la Constitución” de Corea del Sur con su conducta.
Asimismo, han subrayado que Lee, antiguo juez, era “consciente de la ilegalidad que cometía con la declaración de esta ley por parte de Yoon”. El exministro fue procesado en agosto de 2025 por su presunto papel central en aquellos acontecimientos y por un delito de insurrección, al no haber impedido de forma activa que Yoon proclamara esta legislación, que derivó en el despliegue de militares en el Parlamento.
En paralelo, las autoridades ordenaron la interrupción de todos los suministros --incluida la electricidad y el agua-- a los medios de comunicación críticos con el entonces mandatario. Más tarde, Lee fue acusado de perjuicio por negar ante el tribunal que hubiera recibido instrucciones directas de Yoon durante ese día.