El ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, ha comunicado este martes en el Senado que el programa de acogida de emergencia para científicos y artistas "PAUSE" se encuentra paralizado en la Franja de Gaza. Ha atribuido esta suspensión a que es "prácticamente imposible" organizar evacuaciones "mientras el paso de Rafá (sur) permanezca cerrado", situación que continúa pese a que el lunes se cumplió la condición fijada por Israel para su reapertura, relativa a la recuperación de los restos del último rehén.
"Recientemente, hemos tenido que suspender las inscripciones para el programa: mientras el cruce de Rafá permanezca cerrado --y estamos trabajando para abrirlo--, es prácticamente imposible llevar a cabo estas evacuaciones", ha explicado Barrot en respuesta a una pregunta de la senadora ecologista Raymonde Poncet-Monge en la Cámara Alta.
En este contexto, el responsable de la diplomacia francesa ha subrayado que, mientras continúe el bloqueo del cruce fronterizo, "sería inapropiado dar falsas esperanzas" a los gazatíes seleccionados para el programa de acogida urgente destinado a científicos y artistas exiliados. "La prioridad es la reapertura de los pasos fronterizos: entonces podremos reanudar el programa con normalidad", ha apuntado.
Ante las acusaciones de "falta de voluntad política" formuladas por Poncet-Monge, Barrot ha defendido que su ministerio ha llevado a cabo "considerables esfuerzos, en colaboración con nuestro consulado general y nuestros socios, para organizar evacuaciones" desde el enclave palestino, lo que ha permitido trasladar a Francia "a 50 galardonados (...) y a sus familias".
Las declaraciones del ministro francés se han producido tres días después de que el Ejército israelí anunciara la recuperación de los restos mortales del último rehén, el agente de Policía Ran Gvili. Los restos fueron localizados en un cementerio del norte de la Franja de Gaza, dentro de la denominada Línea Amarilla, la línea de repliegue del Ejército israelí incluida en el acuerdo de alto el fuego en vigor desde el 10 de octubre de 2025, tras la información facilitada por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) para encontrar el cuerpo.
Esta recuperación cumplía la condición fijada el día anterior por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para proceder a la reapertura del paso de Rafá, un punto contemplado, al igual que la entrega de rehenes y cadáveres, en la primera fase del acuerdo de paz para Gaza promovido por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Pese a ello, y aunque diversos actores internacionales han exigido la reapertura del cruce, desde Hamás hasta el secretario general de la ONU, António Guterres, el paso de Rafá continúa clausurado y bajo control de las autoridades israelíes.
Paralelamente, el cierre de los pasos fronterizos por parte de Israel está empeorando la situación de enfermos y heridos en la Franja, según advirtió el martes el Ministerio de Sanidad gazatí. El organismo ha indicado esta semana que 4.500 de los 20.000 pacientes que aguardan autorización para ser tratados fuera del enclave son menores. En total, solo 3.100 enfermos han logrado salir de Gaza desde que el Ejército israelí ordenó el cierre del cruce de Rafá, en la frontera con Egipto, en mayo de 2024.