El presidente francés, Emmanuel Macron, ha comunicado este martes el envío de cazas Rafale para reforzar la defensa antiaérea en el golfo Pérsico, junto con el despliegue adicional de unidades navales en el mar Mediterráneo, en el contexto de la guerra regional desencadenada por la ofensiva masiva de Estados Unidos e Israel contra Irán, que responde con ataques a diversos países de la zona.
En su mensaje a la nación, ha subrayado que Francia debe situarse “al lado de sus amigos y aliados de la región” para proteger su seguridad y su integridad territorial. “Esa es, en efecto, nuestra responsabilidad. Es estrictamente defensiva y busca proteger y restablecer la paz lo antes posible”, ha recalcado.
Macron ha traído a colación los acuerdos de defensa que unen a Francia con Qatar, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. “Estos últimos son particularmente objeto de ataques y les debemos solidaridad”, ha señalado, precisando que, además de los recursos ya presentes sobre el terreno, “se han enviado en las últimas horas cazas Rafale, sistemas de defensa antiaérea y radares aerotransportados”, y ha añadido que las Fuerzas Armadas francesas mantendrán este esfuerzo “tanto como sea necesario”.
El jefe del Elíseo ha recordado que Francia ya participó “desde las primeras horas del conflicto” en la interceptación y derribo de drones para salvaguardar el espacio aéreo de sus socios, insistiendo en que este refuerzo contribuirá a consolidar la postura militar francesa en la región.
En relación con el Mediterráneo, ha anunciado el envío de un caza Rafale adicional de defensa antiaérea y de la fragata “Languedoc”, “que llegará frente a las costas de Chipre esta misma noche”, tras los ataques dirigidos contra una base militar británica en territorio chipriota.
“Ante esta guerra que se está extendiendo y cuyo final nadie puede prever hoy, mi responsabilidad es actuar para proteger a nuestro país, garantizar la seguridad de nuestros compatriotas y defender el interés nacional”, ha reiterado, justificando el refuerzo de la protección de las bases militares francesas en la zona, que, según ha precisado, han sufrido “ataques limitados” con “daños materiales”.
Despliegue del Charles de Gaulle hacia el mar Rojo y el canal de Suez
Rumbo al Mediterráneo navega ya el portaaviones “Charles de Gaulle”, con capacidad para operar hasta 40 aeronaves, después de que Macron confirmara que ha ordenado su despliegue para hacer frente a la amenaza que se cierne sobre el canal de Suez y el mar Rojo.
“Ante esta situación inestable y las incertidumbres de los próximos días, he ordenado que el portaaviones Charles de Gaulle, sus medios aéreos y su escolta de fragatas se dirijan hacia el Mediterráneo”, ha señalado el mandatario.
Macron ha enmarcado este movimiento dentro de un plan para “construir una coalición que reúna medios militares” con el objetivo de reanudar y garantizar el tráfico en estas rutas marítimas, cruciales para el comercio mundial. “Es lo que supimos hacer hace varios meses en el mar Rojo. Es lo que debemos hacer hoy allí”, ha explicado, citando como referencia la misión “Aspides” impulsada por la Unión Europea ante el aumento de ataques lanzados desde Yemen contra buques mercantes en el mar Rojo.