Francia e Italia dan un paso más en la guerra de Irán contra Trump, que amenaza con retirar su apoyo a países europeos

En consonancia con España, Francia ha anunciado que restringe el uso de su espacio aéreo a vuelos estadounidenses que participen en la guerra, mientras Italia ha denegado el uso de la base estadounidense de Sigonella

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump Europa Press/Contacto/Yuri Gripas - Pool via CNP

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado este martes sus críticas a varios países europeos por lo que considera su pasividad y falta de colaboración en la guerra en Irán. En mensajes difundidos en su red Truth Social, Trump ha advertido de que Washington no acudirá más en ayuda de los aliados que no participan activamente en la contienda y que deberán “aprender a defenderse por sí mismos”.

Las tensiones han surgido tras la decisión de España de cerrar su espacio aéreo a los vuelos estadounidenses implicados en la guerra, un movimiento al que ahora se suman Francia e Italia. París ha prohibido que aviones cargados de suministros militares destinados a Israel sobrevolaran su territorio, mientras que Roma ha denegado el uso de la base estadounidense de Sigonella, en Sicilia, para operaciones vinculadas al conflicto en Oriente Medio, alegando que no están contempladas en los tratados bilaterales vigentes.

“Francia ha sido muy poco colaboradora con respecto al 'Carnicero de Irán', quien ha sido eliminado con éxito. ¡Estados Unidos lo recordará!”, ha escrito Trump en su red social, refiriéndose al líder supremo iraní Alí Jamenei, abatido durante los primeros bombardeos de la ofensiva conjunta de EEUU e Israel.

En relación a Italia y a otros países europeos, Trump ha insistido en que “tendrán que empezar a aprender a defenderse por sí mismos; Estados Unidos ya no estará ahí para ayudarles, igual que ustedes no estuvieron ahí para nosotros”. El mandatario señaló que Irán “ha quedado diezmado” tras la ofensiva, por lo que los aliados deberían ahora “ir a por su propio petróleo” y afrontar las consecuencias de sus decisiones.

Restricciones europeas y justificaciones legales

Francia, que hasta ahora no había hecho pública la medida, ha confirmado que la prohibición de sobrevuelo es coherente con su postura desde el inicio del conflicto. El Palacio del Elíseo ha subrayado que la decisión se mantiene dentro del marco legal y de seguridad nacional, y que el país no ha cambiado su posición desde el primer día.

Italia, por su parte, ha defendido la negativa al uso de Sigonella alegando que los aviones implicados no realizaban vuelos logísticos normales y, por tanto, no estaban cubiertos por los tratados existentes. Según el ministro de Defensa, Guido Crosetto, cualquier operación militar que no esté contemplada en los acuerdos requiere autorización parlamentaria. El Gobierno italiano ha asegurado que sus relaciones con EEUU se mantienen “sólidas y caracterizadas por una colaboración plena y leal”, pese a las restricciones adoptadas.

España, cuyo cierre de espacio aéreo ya se había hecho efectivo, ha defendido su decisión bajo criterios similares, priorizando la legalidad y la seguridad en la gestión de su territorio. La portavoz del Gobierno español, Elma Saiz, ha recalcado que las relaciones bilaterales con EEUU son “absolutamente fluidas y normales” y ha destacado que España continúa siendo un socio fiable, con presencia comercial y diplomática activa en territorio estadounidense.

Repercusiones en la OTAN y advertencias de EEUU

La negativa de sus aliados europeos a facilitar el tránsito de aviones y el uso de bases militares estadounidenses ha reabierto el debate sobre la cooperación transatlántica y el compromiso de EEUU con la OTAN. El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, ha advertido de que Washington podría “revisar” la relación con la alianza tras la conclusión de la guerra, debido a la falta de apoyo en operaciones militares esenciales.

Trump, además, ha hecho un llamamiento a los países afectados por el cierre del estrecho de Ormuz: “Comprad combustible a EEU., que tenemos de sobra, o reunid el valor que les ha faltado hasta ahora y coged vuestro petróleo. La parte difícil ya está hecha”. La advertencia subraya la creciente tensión entre la Casa Blanca y sus socios europeos sobre la gestión de la guerra y la seguridad energética global.

El conflicto en Irán, que comenzó a finales de febrero, ha generado una crisis energética internacional, con precios del crudo que superan los 100 dólares por barril y el cierre parcial del estrecho de Ormuz, ruta clave para el transporte de petróleo.

El pulso diplomático se intensifica en un momento en el que la guerra en Irán podría estar acercándose a su fin, tras declaraciones recientes de Donald Trump y del presidente iraní, Masoud Pezeshkian, sobre la voluntad de ambos lados de negociar el cese del conflicto bajo ciertas condiciones.

Sin embargo, la disputa sobre cooperación militar y tránsito estratégico evidencia que, incluso en la fase final del conflicto, las tensiones entre Estados Unidos y sus aliados europeos podrían tener efectos más a largo plazo sobre la OTAN, la seguridad energética y la política internacional en Oriente Medio.