El Ejecutivo francés ha comunicado este miércoles que respalda que la Guardia Revolucionaria de Irán pase a formar parte del listado de organizaciones terroristas de la Unión Europea. Con esta decisión, París se alinea con el giro anunciado horas antes por España, hasta ahora los dos gobiernos más reacios a que esta medida saliera adelante.
“La intolerable represión del levantamiento pacífico del pueblo iraní no puede quedar sin respuesta. Su extraordinaria valentía ante la violencia indiscriminada desatada contra ellos no puede ser en vano. Junto con nuestros socios europeos, mañana en Bruselas impondremos sanciones contra los responsables de estas atrocidades”, ha adelantado el ministro de Exteriores, Jean-Noel Barrot.
El responsable de la diplomacia gala ha señalado en un mensaje difundido en redes sociales que “prohibirán la entrada al territorio europeo” a los implicados en la represión de las protestas antigubernamentales --que han dejado más de 3.000 fallecidos, según las cifras oficiales, y más de 6.000, de acuerdo con organizaciones civiles-- y que se procederá a la congelación de sus activos.
Barrot también ha manifestado que Teherán “debe liberar a los presos, poner fin a las ejecuciones, levantar el bloqueo de Internet y permitir que la misión de investigación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU investigue los crímenes cometidos en Irán”.
El anuncio de París se produce en la víspera del encuentro de este jueves entre los ministros de Exteriores de los Veintisiete, en el que tratarán, entre otros asuntos, la adopción de nuevas sanciones contra las autoridades iraníes y la posible designación oficial de la Guardia Revolucionaria como organización terrorista.